Wichita State Shockers

  • Conferencia: Missouri Valley Conference
  • Localización: Fairmount State, Wichita
  • Pabellón: Charles Koch Arena
  • Entrenador: Gregg Marshall

Temporada 2016/17

  • Regular season: 30-4 (17-1 en MVC)
  • MVC Tournament: Campeón ante Illinois State

Quinteto: Landry Shamet, Conner Frankamp. Markis McDuffie, Zach Brown, Shaquille Morris

Por José Díaz (@zaid5x5)

¿Fred Van qué? ¿Ron quién? Si nos hubieran dicho hace unos meses que tras la marcha de sus dos estandartes Baker & Van Vleet estos Shockers volverían a ser competitivos muy probablemente no nos lo habríamos creído. Y si nos hubieran dicho además que volverían a ganar sobradamente su Missouri Valley Conference (así la temporada regular como el Torneo) no es ya que no nos lo habríamos creído, es que muy probablemente habríamos mandado a esparragar a nuestro interlocutor.

Y sin embargo quizá pudimos empezar a imaginarlo cuando estrenaron la temporada 5-0, siendo esa quinta victoria la que le infligieron a LSU en el estreno del Battle 4 Atlantis. Sus otros dos partidos en Bahamas ya no fueron tan afortunados ya que perdieron la semifinal ante Louisville y seguidamente el tercer y cuarto puesto ante una muy necesitada Michigan State. Vuelta al continente, vuelta a la senda victoriosa con triunfos como el que obtuvieron brillantemente en cancha de Oklahoma, que los Sooners estén de renovación no resta mérito alguno. La otra Oklahoma (State) se les atragantó una semana más tarde, pero con todo y con eso acabaron el non-conference con un estimable balance de 10-3. Cuántos lo quisieran.

Pero lo mejor estaba por llegar. La MVC era una incógnita, resultaba evidente la bajada de nivel de ex potencias como Evansville o Northern Iowa pero la aparente mejora de otros equipos hacía presagiar una conferencia sumamente competida. Nada más lejos de la realidad. Iba a ser sólo cosa de dos, el mero hecho de que tanto Wichita State como Illinois State acabaran 17-1 habla sobradamente de su inmensa superioridad sobre todos los demás. Obviamente sólo se repartieron las victorias entre sí: Wichita cayó con claridad en su visita a los Red Birds (de 14) pero se tomó cumplida revancha un mes más tarde en su Koch Arena, derrotándolos por aplastamiento como indica ese 86-45 final. Así las cosas sólo faltaba que el Arch Madness dictara sentencia y estableciera la definitiva jerarquía.

Ni que decir tiene que ambos llegaron a la final, ni que decir tiene que Wichita volvió a llevarse por delante a Illinois State (71-51) en otro partido sin historia. Final de trayecto con un espectacular balance de 30-4 y con plaza garantizada para el Baile en su zurrón. Por lo que pudiera pasar.

Demostrado quedaba que estos Shockers iban mucho más allá de Baker & Van Vleet, evidencia ya en pasadas temporadas para todo aquel que quisiera verla. Ya entonces habíamos conocido esa tremenda defensa made in Gregg Marshall, ya entonces nos habíamos familiarizado con fornidos interiores como Rashard Kelly, Shaq Morris o el estonio Rauno Nurger, ya sabíamos cómo se las gastaba el amigo Zach Brown. Ya el año pasado tuvimos el placer de conocer al que parecía predestinado a ser futuro líder del equipo (y en ello sigue), Markis McDuffie.

Sumen que Conner Frankamp parece haber reencontrado por fin el tubo hasta el aro, y añádanle a todo ese guiso dos novedades de postín: el alero (júnior, ex JuCo) Darral Willis y cómo no, el sorprendente base freshman Landry Shamet, un tío del que probablemente en un par de años (si no antes) hablaremos en los mismos términos que hoy hablamos de Van Vleet.

El futuro de estos Shockers (al menos a corto plazo) parece más que asegurado, y el presente salta a la vista: es un verdadero placer tenerlos de nuevo por aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *