Wake Forest Demon Deacons

  • Conferencia: ACC Resultado de imagen de wake forest logo
  • Localización: Winston Salem, North Carolina
  • Pabellón: Lawrence Joel Veterans Memorial Coliseum
  • Entrenador: Danny Manning
  • Web oficial: wakeforestsports.com

Temporada 2016/17

  • Regular season: 19-14 (En ACC, 9-9)
  • Torneo conferencia: Segunda ronda ante Virginia Tech
  • March Madness: First Four ante Kansas State

  • Quinteto: Brandon Childress, Bryant Crawford, Keyshawn Woods, Terrence Thompson, Doral Moore

Por Nacho Juan (@NachoJuanRules)

Volvieron al Madness siete años después, ayudaron a moldear un Top 20 del Draft y dejaron de ser “uno más” en su conferencia. Pero ya no es suficiente. Danny Manning quiere más y en Wake Forest no hay tiempo para celebraciones. El objetivo, subir un escalón y mirar hacia arriba.

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El curso pasado se pusieron los cimientos. La explosión de John Collins les convirtió en un equipo incómodo, con mucho que ganar y poco que perder.  Fueron de menos a más, sin victorias de mucho prestigio pero avisando de su gen competitivo. Tras un inicio complicado en la ACC, los triunfos ante Miami, NC State y Georgia Tech devolvieron la atención. Hacían sufrir a los grandes pero faltaba el golpe definitivo. Lo dieron ante Louisville y se fueron al Gran Baile. La alegría del retorno se disipó a las primeras de cambio. Kansas State puso fin a una campana que en Winston Salem quiere que sea el principio.

Para ello tendrán que cambiar las tornas. Todo el peso que tenía el juego interior lo tendrá que asumir ahora el perímetro. Sin Collins, ni Mitoglou ni Austin Arians, el frontcourt  pasa de ser la solución para todo a ser el problema. Manning cuenta con alternativas, al menos para intentarlo.

Una de ellas se llama Bryant Crawford, para muchos uno de los jugadores más infravalorados del país, y para otros, el líder en la sombra los últimos años. Su versatilidad es un valor seguro y su irrupción anotadora un secreto a voces. Pasar al primer plano, sin embargo, nunca es fácil.

Para ayudarle estará Keyshawn Woods. La presumible segunda espada y el más beneficiado de la atención rival en la pintura. Esta temporada los tiros no serán tan liberados y sus capacidades para generar serán puestas a prueba. Como la madurez de Brandon Childress. En su primer año dejó destellos de director en ciernes  y la responsabilidad no va a hacerse esperar.

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Si él pone el termómetro Chaundee Brown es la gran esperanza. El freshman es un diamante en bruto y uno de los tapados de su generación. Un tirador excelente que tendrá minutos para curtirse y exhibir su muñeca. Le acompañara Mitchell Wilbekin, fuente de experiencia y pieza fundamental desde el banco.

Aunque el small ball marcará la pauta, el juego interior dibujará los límites. Para salir del paso se espera el progreso de Doral Moore, un prodigio físico aun verde en fundamentos y tierno bajo los aros. Todo apunta a que será el “5” titular, y para cubrirse las espaldas tendrá una brigada de novatos. El francés Olivier Sarr, Sunday Okeke y Melo Eggleston serán proyectos a desarrollar y soluciones circunstanciales, sobre todo el primero.

El contexto es diferente, pero no se puede obviar que los Demon Deacons vienen de ser uno de los mejores ataques del país. Aquel equipo se nutría del equilibrio ofensivo, y aunque este factor parece inalcanzable, no debería serlo en términos de ritmo. Para hacer de la necesidad una virtud tendrán que pisar el acelerador, apostar por el triple y conseguir una rotación sólida.

Porque el reto, ante todo, es crecer dando guerra. El billete al Gran Baile supuso un respiro y ahora es el mejor aliciente. La ACC es una jungla y Wake Forest no se conformará con sobrevivir.

Jugador a seguir: Bryant Crawford

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Un combo todoterreno que sin ser especialista en nada es capaz de aportar en todo. A uno de los jugadores más infravalorados del baloncesto universitario le ha llegado el momento de salir del segundo plano para ser protagonista. Con todo lo que ello conlleva, desde la atención rival a la responsabilidad ofensiva.

Tiene los recursos para estar a la altura, pero necesita un nuevo socio al que aferrarse. Especialmente en el pick and roll, su arma preferida y su mayor fuente de producción. Nadie duda de su eficiencia, pero el reto estará en saber involucrar al resto. Es su año.

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