Vanderbilt Commodores

  • Conferencia: SEC
  • Localización: Nashville, Tennessee
  • Pabellón: Memorial Gymnasium
  • Entrenador: Bryce Drew

Temporada 2016/17

  • Regular season: 19-15 (10-8 en la SEC)
  • SEC Tournament: Semifinales ante Arkansas

Por Juan Vargas (@JVargas101)

¿Cómo analizar a Vanderbilt? Hace dos meses, cuando ostentaban un paupérrimo récord de 8-10 y habían perdido cuatro de sus seis primeros partidos en la SEC, la mera idea de pensar en los Commodores como potencial equipo de NCAA Tournament era poco menos que risible. Lo conseguido por Bryce Drew en su primer curso en Nashville es un auténtico milagro: Vandy no sólo se ha convertido en el primer invitado al torneo con quince derrotas en toda la historia del mismo, sino que además ha entrado con un seed 9.

Partido a partido, Vanderbilt fue encaramándose a la burbuja rompiendo cada norma no escrita. Los triunfos sobre Iowa State, Arkansas y South Carolina ayudaron, pero las claves decisivas para Drew y los suyos han acabado siendo las tres victorias obtenidas contra Florida y la consideración de su calendario como el más duro de la NCAA según el sistema RPI. Un résumé extraño, en definitiva, mas suficiente.

Resultado de imagen de riley lachance vanderbilt

La identidad de los Commodores no tiene mucho misterio y consiste en ametrallar a sus rivales desde la línea de tres en la mayor medida humanamente posible. Nadie en este March Madness lanza más triples que Vandy, más de 26 por choque. En este sentido, la apuesta de Drew ha sido innegociable: el tópico de “vivir y morir” desde el perímetro es completamente cierto en este caso.

Para hacer sostenible un ecosistema tan peculiar, ayuda tener a tipos como Riley LaChance, que supera el 49% de acierto en la distancia; Luke Kornet, el siete pies con más triples anotados en la historia de la NCAA; o Matthew Fisher-Davis, que mete 2.4 cada noche y lidera el equipo en anotación a pesar de salir habitualmente desde el banquillo, como si en esta Vanderbilt hicieran falta más anomalías. En la rotación habitual de apenas siete jugadores de los Dores, que suman el 41.6% de sus puntos desde el 6,32, no hay nadie que no suponga una amenaza en este arte.

En todo lo demás, Vandy es tal y como su balance indica: mediocre. Defensivamente, no se pueda decir que es frágil, y se siente cómoda confiando en la presencia interior de Kornet, que sin ser un especialista plantea problemas por su tamaño. Alrededor del pívot, la capacidad física de tipos como Jeff Robinson, Joe Toye y Nolan Cressler permite a Drew gozar de cierta solidez y experimentar con alternativas como una zona mixta que emplea ocasionalmente.

Resultado de imagen de matthew fisher davis vanderbilt

En el sistema ofensivo ‘triplecéntrico’ de los Commodores, LaChance es la mano que mece la cuna. Sin duda, es el chico con mejor lectura de juego del roster, y cuando no dirige las operaciones se convierte en un arma letal sin balón. En cualquier caso, Vanderbilt evita llegar al ataque estático siempre que puede, y en tal caso su modus operandi suele consistir en encadenar pases poco agresivos hasta que alguien tenga espacio para cascar el triple. Reduccionista, quizás, pero válido para hacer historia, por dudosa que sea. Lo que cuenta ahora es que Vandy está en el Gran Baile y, en una noche inspirada, puede amargar la existencia a cualquiera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *