Unos premios más decantados que nunca

En una temporada NBA que ha sido histórica por más de un aspecto, los premios a los mejores de la Regular Season parecen claros en la mayoría de categorías, dejando poco espacio a la imaginación y a la especulación de aquí al momento en el que se entreguen

Es tiempo de premios. Una vez acabada la Regular Season y antes de meternos de lleno en la magia de los Playoffs, es momento de hacer un repaso por los principales candidatos a hacerse con los premios a mejores jugadores del año, unos premios que se irán entregando, de forma escalonada y prácticamente aleatoria, a lo largo y ancho de las rondas finales por el título.

Esta temporada, en la que hemos sido testigos de una de las mejores y más competitivas temporadas de la historia, los premios sin embargo parecen ya decididos, al menos así lo parece en el mayor número de categorías. Pese a todo, hay algunos candidatos posicionados para intentar dar la sorpresa en los respectivos galardones. Vamos con todo ello.

MVP

De verdad alguien tiene alguna duda? Stephen Curry va a convertirse, sin ningún tipo de duda, en el MVP de la temporada por segundo curso consecutivo. Su temporada es impresionante, solo a la altura de los más grandes de siempre, mejorando, y por mucho, los registros del curso pasado que ya le valieron el premio.

En esta temporada ha logrado anotar más de 400 triples, cifra nunca imaginada hasta la llegada del mago de la bahía de San Francisco (el anterior récord, conseguido por el mismo, databa de menos de 300), ha batido el récord de partidos consecutivos anotando al menos un tiro de tres que estaba en posesión de Kyle Korver, y ha guiado a los Warriors a la mejor temporada de la historia de la NBA. Además, le ha dado una concepción aún más global a la liga, convirtiéndose en el nuevo icono del baloncesto moderno.

Junto a su equipo, está cambiando el juego delante de nuestras narices día a día, partido a partido, por lo que el galardón parece destinado a él en exclusividad, sin ningún tipo de duda, llegando incluso a especularse con que sea el primer MVP otorgado por unanimidad de todos los que votan este premio.

Una vez aclarado que no hay vida más allá de Curry, merecen mención algunos jugadores que, en una temporada ‘normal’, serían candidatos al premio. Merecen reconocimiento las temporadas de Russell Westbrook, LeBron James, Kawhi Leonard, Kevin Durant, Damian Lillard e incluso de Kyle Lowry. Todos estos, sobre todo los cuatro primeros, aspiran a al menos robarle un voto al que hoy día es, sin duda, el mejor jugador de la tierra.

Ganador: Stephen Curry (Golden State Warriors)

COY

El de entrenador del año es el premio que más candidatos tiene esta temporada, quizás motivado porque no se sabe muy bien qué criterio se sigue para otorgarlo. ¿Qué se premia? Al entrenador que lleva mejor a su equipo, al que mejor le hace jugar o al que más rendimiento le saca a una plantilla en teoría inferior? Dependiendo de la respuesta, habría un favorito u otro.

Aquí hay, sin duda, un abanico muy amplio de posibles ganadores. Pero obviamente, más allá de criterios dispares, Steve Kerr y Gregg Popovich encabezan todos las apuestas, y con razón. Los dos han conseguidos temporadas históricas con sus equipos, cursos prácticamente irrepetibles que les hacen automáticamente candidatos al galardón, llevando a sus escuadras a otro nivel, a la estratosfera de la NBA, más allá de donde alcanza la vista de los ‘mortales’. Mejorando lo que parecía inmejorable, dando forma a uno de los duelos más apasionantes en la historia de la liga. Una batalla de cuatro asaltos que promete otorgarnos siete más durante los Playoffs. Cualquiera de los dos sería justísimo ganador.

Pero más allá de ellos, hay un ramillete de entrenadores que esta temporada han exprimido a sus plantillas hasta el punto de que le han sacado más jugo del que nadie pensó nunca, haciendo valer su trabajo desde la banda. Brad Stevens en los Celtics, Terry Stotts en los Blazers, Steve Clifford en los Hornets e incluso Eric Spoelstra en los Heat han hecho maravillas en sus equipos esta temporada, por lo que no debería sorprendernos si el trofeo acaba en las manos de alguno.

Ganador: Steve Kerr (Golden State Warriors)

6MOY

Junto al de entrenador del año, el de mejor sexto hombre de la liga es el premio más incierto de los que se entregarán esta temporada. En una terna de candidatos amplia y con muchos nombres ilustres destacan jugadores con mil batallas labradas desde la bancada con otros que han explotado este año su capacidad de aportar sin salir como titular.

El nombre por encima de todos es el de Jamal Crawford, que una vez más y pese a su edad, ha vuelto a ser clave en los Clippers saltando con la segunda unidad. El rey del crossover en la Liga ya tiene dos galardones y parece uno de los favoritos para hacerse con un tercero que redondeará su gran temporada, que, pese a que ha pasado por debajo del radar, ha vuelto a confirmarle como uno de los mejores escoltas de la liga.

Más allá de él, destacan los nombres de Jeremy Lin y Enes Kanter. Dos jugadores que parecían estancados no hace tanto y que, pese a todo, han logrado evolucionar en la última temporada hasta convertirse, en sus nuevos destinos, en jugadores determinantes desde el banquillo.

En el caso de Lin, los números no son espectaculares (11.7 puntos por partido), pero su trascendencia en algunas de las victorias de los Hornets juegan a su favor. No es un jugador de aportar todos los días con consistencia, pero la cantidad de grandes actuaciones que ha aportado a lo largo de la temporada le hacen candidato.

En el caso del turco, ser un martillo pilón es su trabajo. Una vez Westbrook y Durant se sientan, el pívot emerge para liderar a la segunda unidad de OKC. Su alta producción en pocos minutos es su mejor arma para luchar por este premio.

Más allá de este trío cabecero, emergen otros nombres que, no por menos favoritos, deberían sorprendernos si se llevan el trofeo. Son Evan Turner, Ryan Anderson y Andre Iguodala. Todos elementos claves en sus equipos, y todos saliendo desde el banquillo.

Ganador: Jamal Crawford (Los Angeles Clippers)

ROY

Otro premio sin discusión. A mediados de temporada, parecía que el premio a rookie del año iba a ser una lucha sin cuartel entre el dominicano Karl-Anthony Towns, el letón Kristaps Porzingis y Jahlil Okafor. Pero a lo largo que ha avanzado el curso, el ex de Kentucky se ha quedado solo en la cima.

El pronunciado ‘rookie wall’ de Porzingis y la lesión que ha mantenido al de los Sixers fuera durante un par de meses no debe, sin embargo, menospreciar el mérito del de los Timberwolves, que ya antes de los problemas de sus rivales lideraba con claridad la carrera por el premio.

Llegado en verano a un equipo falto de referencias más allá de Wiggins, Towns se ha convertido en uno de los mejores rookies de los últimos años y en uno de los jugadores de más futuro de toda la Liga. El dominicano es el interior del futuro, con capacidad de jugar en la pintura pero también de salir incluso al triple a tirar. Un jugador llamado a marcar una época, comenzando por hacerse con un galardón que también podría ser unánime, sin duda.

En una generación llamada a hacer grandes cosas, sobresale el interior de la franquicia de Minnesota, que se hará con el segundo premio al mejor rookie de la temporada para los Wolves en dos temporadas, algo que solo tiene un precedente en la historia: Los Buffalo Braves en las temporadas 72/73 y 73/74, cuando McAdoo y DiGregorio lograron los premios.

MIP

El premio a jugador más mejorado del año parece una lucha cerrada entre dos contendientes:  CJ McCollum y Stephen Curry.

Si, no es un error, Stephen Curry está sonando seriamente como candidato a jugador más mejorado del año a la vez que va a ser MVP. Los números le avalan. Ha pasado de promediar 23.8 puntos por partido a 30.1, y ha logrado batir varios de sus propios récords. Se ha superado a sí mismo, yendo más allá de la excelencia, lo que hace que muchos vean factible darle este premio.

Pero sin embargo, los más puristas ven otro candidato claro al galardón. Según esta postura, el MIP premia al jugador que ha pasado de un rendimiento más bien reducido a uno estelar. Una definición en la que entra McCollum. El jugador de los Blazers ha pasado de 7 puntos por partido a casi 21, yendo de un papel secundario a uno principal en uno de los equipos más sorprendentes de la temporada, los Portland Trail Blazers.

Más allá de estos dos, no se atisba ningún rival con suficiente entidad como para robar el protagonismo a los dos actores de esta carrera, que no solo se enfrentan por su rendimiento, sino que prácticamente son el enfrentamiento de dos corrientes contrapuestas con respecto a este premio.

Ganador: C.J. McCollum (Portland Trail Blazers)

DPOY

El premio a mejor defensor también parece tener claro poseedor, y juega en Florida. Con su espectacular temporada, continuación del impresionante rush final de la pasada, Hassan Whiteside es el mayor contendiente a hacerse con este prestigioso premio, con Kawhi Leonard y Draymond Green como principal competencia.

Hacía mucho tiempo que la NBA no presenciaba un espectáculo defensivo como el de Whiteside este curso. Porque el pivot es principalmente eso: la defensa hecha show, con los tapones como protagonistas para hacer vibrar al público que cada noche asiste al despliegue físico del jugador de los Heat.

Esto, pese a todo, no quiere decir que sea un excelso defensor. Es más, el jugador de los Heat tiene que aprender mucho, algo factible aun por la edad que tiene. Pero pese a esto, su capacidad para crear highlights desde la defensa le hacen merecedor del premio.

Más allá de la figura de Whiteside sale a colación el defensor del premio: Kawhi Leonard. No necesariamente porque haya hecho una gran temporada defensiva, que también, sino porque la alarmante falta de reconocimiento en estos premios a los Spurs, que han conseguido 67 victorias en la temporada, puede llevar a los votantes de este premio a otorgarselo de nuevo al numero dos de los del Alamo.

Ganador: Kawhi Leonard (San Antonio Spurs)

Ejecutivo del año

La lucha por el mejor ejecutivo de la temporada parece muy abierta, o lejos de otros debates más mediáticos. Los nombres de RC Buford, de los Spurs, Bob Myers, de los Warriors, o Masai Ujiri, de los Raptors, parecen que cuentan con más enjundia para este premio, pero en esta terna hay dos nombres protagonistas que pueden hacerse perfectamente con el galardón.

Se trata de Danny Ainge y Neil Olshey, de los Celtics y los Blazers, respectivamente. El primero ha logrado una reconstrucción express que en tres temporadas ha llevado a los orgullosos verdes del pozo del oeste a las primeras plazas de la conferencia y a luchar por grandes objetivos con un futuro muy prometedor (ese pick de los Nets es un añadido).

Por su parte, Olshey lanzó un órdago este pasado verano. De los cinco titulares de la pasada temporada, se le marcharon cuatro, quedando tan sólo Damian Lillard. Lejos de lanzarse al ‘espíritu Hinkie’, el de los Blazers ha construido un equipo que, pese a no tener grandes nombres, ha formado un bloque capaz de ser quinto en la potente conferencia oeste.

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