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Momentos destacados de la temporada

Muchas cosas han ocurrido esta temporada. Aquí repasamos las que consideramos más importantes:

* Anthony Davis termina con 50 puntos, 16 rebotes, 5 asistencias, 7 robos y cuatro tapones en la jornada inaugural (26/10/2017)

Anthony Davis empezó apretando el acelerador y en su primer partido de la temporada consiguió cifras nunca vistas, convirtiéndose en el primer jugador en hacer al menos 45 puntos, 15 rebotes, cinco asistencias y cinco robos en un partido (los robos se registran desde la temporada 1973-74).

El referente de los Pelicans es también el primer jugador en llegar a 50 puntos en la jornada inaugural de su equipo desde Michael Jordan (54) en 1989.

* Stephen Curry rompe su propio récord: 13 triples contra los Pelicans (7/11/2016)

Unos días después de terminar con una racha de 157 encuentros seguidos encestando al menos un triple, Stephen Curry consiguió el récord de triples en un partido anotando 13 (de 17 intentados) contra los New Orleans Pelicans. El anterior estaba en manos de Kobe Bryant (2003), Donyell Marshall (2005) y las suyas propias, con 12.

* Isaiah Thomas pasa a Havlicek como ‘celtic’ con más partidos seguidos de 20+ puntos  (16/2/2017)

Isaiah Thomas consiguió anotar 29 puntos en la derrota de Boston contra Chicago, consiguiendo así su 41º partido consecutivo superando los 20 puntos, récord de una franquicia histórica como son los Boston Celtics. El récord anterior lo tenía John Havlicek (71-72) con 40. Thomas llegó hasta los 43, cuando solo consiguió anotar 19 puntos contra los Hawks.

* Anthony Davis, el rey del All Star 2017, bate el récord con 52 puntos (19/2/2017)

El jugador de los New Orleans Pelicans, se ha proclamado MVP del partido de las estrellas después de terminar con 52 puntos (26 de 39 en TC) y 10 rebotes en 32 minutos de juego, superando así los 42 puntos que Wilt Chamberlain consiguió en 1962. Los 26 tiros anotados y los 39 intentados también son récords de All Star.

* Dirk Nowitzki ya es leyenda de la NBA tras superar los 30.000 puntos (7/3/2017)

La estrella de los Dallas Mavericks se convirtió en el sexto jugador en la historia en superar la barrera de los 30.000 puntos, cuando restaban 10:58 minutos del segundo cuarto del partido que le enfrentaba a Los Angeles Lakers.

El legendario Kareem Abdul-Jabbar con 38.387 puntos es el líder anotador en la historia de la NBA, seguido por el ala-pívot Karl Malone (36.928) y Kobe Bryant (33.643), mientras que Michael Jordan (32.292) ocupa el cuarto lugar y el quinto es para Wilt Chamberlain (31.419).

* Devin Booker, el más jóven en llegar a los 70 puntos (25/3/2017)

Contra los Celtics, Booker consiguió anotar la friolera de 70 puntos, siendo el sexto jugador de la historia que alcanza esa cifra y el primero que lo consigue con solo 20 años.

Y es que a pesar de los 22 puntos de media, en el partido ante los Celtics hizo pequeños esos números, con 21 de 40 en tiros de campo, incluido un 4 de 11 en triples y 24 de 26 en tiros libres.

* LeBron James supera a Shaquille O’Neal en la lista de máximos anotadores históricos (30/3/2017)

En el partido que enfrentaba a los Cavs contra los Bulls, James terminó con 26 puntos y 28.599 en su carrera, con lo que superaba a Shaq por 3 puntos. Durante esta temporada, LeBron también ha superado a Moses Malone (27.409), Elvin Hayes (27.313), Hakeem Olajuwon (26.946) y a Oscar Robertson (26.710) durante esta temporada.

El próximo objetivo de James será Dirk Nowitzki, que en el mismo mes consiguió superar los 30.000 puntos en su carrera.

* 7/4/2017 Russell Westbrook terminará 2016-17 promediando un triple-doble (7/4/2017)

A pesar de que en la derrota de OKC contra Phoenix Suns, Westbrook no consiguió el que sería su triple doble número 42, lo que si consiguió fue las 6 asistencias que necesitaba para asegurarse un promedio de dobles dígitos en puntos, rebotes y asistencias, siendo el único jugador en la historia en conseguir tal hazaña junto con Oscar Robertson (30.8 puntos, 12.5 rebotes y 11.4 asistencias en la temporada 61-62).

* Westbrook, 42 triple dobles y un triplazo ganador para celebrarlo (9/4/2017)

Los Denver Nuggets fueron el rival perfecto para que Russell Westbrook consiguiera su triple doble Nº 42 de la temporada, superando así a Oscar Robertson, que había conseguido 41 en la temporada 61-62.

50 puntos, 16 rebotes y 10 asistencias, además de un triplazo que daba la victoria a su equipo en el último segundo hicieron del partido una fiesta para la afición visitante.

Westbrook es cuarto en la lista histórica de jugadores con triples dobles (79), por detrás del ya mencionado Robertson (181), Magic Johnson (138) y Jason Kidd (107).

* Pau Gasol supera los 20.000 puntos en la NBA (12/4/2017)

En el último partido de temporada regular, que les enfrentaba a Utah Jazz, Pau Gasol anotó 13 puntos, suficientes para superar la barrera histórica de los 20.000 puntos anotados. De esta forma Pau Gasol se convierte en el 43º jugador en alcanzar tal hito, octavo en activo y segundo europeo tras el alemán Dirk Nowitzki.

Además, el catalán también se ha convertido en el cuarto jugador en la historia en lograr 20.000 puntos, 10.000 rebotes, 3.500 asistencias y 1.500 tapones, entrando en un selecto club integrado por Kareem Abdul-Jabbar, Kevin Garnett y Tim Duncan.

Eliminatoria: Cleveland Cavaliers vs Indiana Pacers

Finalmente, la última jornada de la temporada regular en la NBA hizo que los Cleveland Cavaliers y los Indiana Pacers se enfrenten en la primera ronda de los playoffs. El equipo de Tyronn Lue no pudo conseguir la primera plaza de la Conferencia Este como sí lo hizo la pasada temporada, por lo que estarán en la parte baja del cuadro como segundos, mientras que los pupilos de Nate McMillan acceden a la fase final después de clasificarse como séptimos.

Será la segunda vez en la historia que Cavaliers y Pacers se enfrenten en playoffs. El primer y único duelo entre ambos data del año 1998; casi 20 años de diferencia en los que la NBA ha evolucionado tanto en juego como en modelo organizativo. Sin embargo, sus dos principales estrellas –LeBron James y Paul George– han disputado tres duelos desde 2012, cuando LeBron jugaba en Miami en las filas de los Heat. En estos tres enfrentamientos (2012, 2013 y 2014) Miami consiguió eliminar a Indiana: dos veces en la final de la Conferencia Este y la otra en semifinales.

La situación actual de los Cavaliers es relativamente delicada si se pone en perspectiva cómo estaba siendo la temporada hasta el mes de febrero. Tanto el juego como los resultados estaban acompañando a la franquicia del estado de Ohio, pero a partir de marzo el rendimiento del equipo cayó en picado. Durante el mes mencionado el récord de los Cavs fue 7-10, y abril tampoco revirtió la situación: 3 victorias y cuatro derrotas, aunque algunas fueron en jornadas en las que descansaron LeBron, Irving y Love.

De este modo, Cleveland acaba la temporada regular con un récord de 51-31, quinta mejor marca de la NBA, pero empatado con los Jazz y los Clippers en esa posición. Los problemas defensivos desde el parón del All-Star fueron evidentes, lo que colocó a los Cavs en la parta baja de la clasificación en cuanto a eficiencia defensiva, algo que sólo pudieron sostener con uno de los tres mejores ataques de la competición, tras Warriors y Rockets.

La confección de la plantilla, los roles y el sistema de juego parecen estar claros en la estructura creada por Tyronn Lue, pero la baja tensión competitiva ha hecho mella en los Cavaliers. Durante la última semana de temporada regular han sido capaces de ganar con autoridad en el TD Garden ante los Celtics y de perder en el Quicken Loans Arena contra unos Hawks que no contaban con ninguno de sus cinco jugadores titulares.

La mejor noticia para los Pacers de cara a esta primera ronda de playoffs no es otra que el estado de forma que atraviesa su estrella: Paul George. El jugador californiano se encuentra en el mejor momento de la temporada, promediando en los últimos diez partidos 30,5 puntos y 7,5 rebotes con un porcentaje superior al 50% en tiros de campo. Esto ha propiciado que Indiana pudiese sumar cinco victorias en sus últimos cinco partidos para acabar con un récord de 42 victorias y 40 derrotas.

Las dos semanas del mes de abril fueron francamente positivas para la franquicia de Indianápolis, si tenemos en cuenta que la irregularidad fue una constante a lo largo de todo el año. Los Pacers tuvieron dificultades para encadenar victorias con consistencia desde el inicio debido al bajo rendimiento a domicilio. Si bien consiguieron hacer del Bankers Life Fieldhouse una fortaleza, fuera de casa fue todo lo contrario. Indiana acabó la temporada regular con un récord de 13-28 lejos de su cancha.

El estado de salud de los jugadores clave de los Pacers es una de las buenas noticias de cara a la eliminatoria contra los Cavs. Paul George, Jeff Teague, Miles Turner y Thaddeus Young fueron capaces de disputar un mínimo de 70 partidos durante este curso baloncestístico, y parece que todos ellos llegarán en plenas condiciones al primer partido de la serie.

A pesar del mal estado de forma en el que los Cavaliers llegan a los playoffs, es difícil de imaginar un escenario dentro de la Conferencia Este en el que no sean favoritos. Lo mismo sucederá en esta primera ronda contra los Pacers, los cuales sí están dentro de una buena dinámica de resultados.

En el plano colectivo, Indiana debería tener serias dificultades para minimizar el ataque de Cleveland. A pesar de la contratación de Nate McMillan –entrenador que se caracteriza por ese carácter defensivo– los números de los Pacers en ese lado de la cancha no son los propios de un equipo de la élite de la NBA. Tras la salida de Frank Vogel, Larry Bird afirmó que quería que los Pacers gozaran de un estilo más ofensivo, y la configuración de la plantilla fue hacia ese objetivo con la adquisición de jugadores como Thaddeus Young, Jeff Teague o Al Jefferson. En ese sentido, determinados emparejamientos individuales, como puede ser el de Kyrie Irving con Jeff Teague, pueden ser difíciles de ajustar para los Pacers.

En los últimos días de temporada regular, Indiana se hizo con los servicios de Lance Stephenson, algo que sí puede afectar en el estado anímico de los Pacers. Más allá de que el rendimiento de Stephenson no ha sido el esperado desde su salida de Indiana en 2014, su aparición puede ser un plus de intensidad para su equipo. Al jugador nacido en Brooklyn le motivan los playoffs,  le motiva LeBron James y le motivan los Cavs. Quién sabe si se puede convertir en una especie de “factor x” saliendo desde el banquillo.

Si los Pacers quieren resistir el talento de los Cavaliers, Paul George deberá mantener el nivel de juego de las últimas semanas. George es el único que puede llevar a los Pacers a otro nivel, y de eso dependerá que puedan mantener (o no) la eliminatoria igualada según va avanzando la serie.

Cleveland Cavaliers

Nunca es fácil afrontar una temporada cuando vienes de conseguir el título de campeón en la anterior. La resaca del éxito suele ser dura y, en muchas ocasiones, se alarga más de lo que le gustaría a aquellos que aspiran a reeditarlo. Además, la forma en la que los Cleveland Cavaliers acabaron derrotando a los Golden State Warriors el pasado mes de junio hacía, si cabe, más complicada la tarea de volver a reinar en la NBA.

El inicio de curso baloncestístico para los Cavs fue realmente positivo vistas las expectativas. Los seis primeros encuentros se contaron por victorias, siendo tres de ellas ante franquicias que posteriormente se encontrarían en la élite de la liga: Toronto, Boston y Houston. Tanto las sensaciones como el juego desplegado no podían ser más halagüeños de cara a una temporada tan larga como la que se avecinaba.

Hasta el All-Star, Cleveland hizo gala de una superioridad manifiesta en la Conferencia Este. El trabajo de Tyronn Lue nunca fue tan notorio, gracias a los automatismo de una plantilla que, a pesar de los pequeños cambios que está experimentando, mantiene el mismo núcleo de las últimas dos temporadas. De este modo, los Cavs llegaron al “fin de semana de las estrellas” habiendo jugado 55 partidos y con 39 victorias, por tan sólo 16 derrotas.

Esta línea continuista que experimentaron los Cavaliers y que les dio un salto cualitativo evidente podría focalizarse en la figura de Kevin Love. Si bien el ex jugador de los Timberwolves había dejado frío a los fans de Cleveland en sus dos primeras temporadas, su integración en el sistema en esta tercera fue más fluida. La importancia de Love en ataque se vio desde el primer día, y tanto su aportación como sus números (20 puntos y 11 rebotes por noche) hicieron que, por primera vez desde que aterrizó en Ohio, fuese elegido para disputar el All-Star Game; partido al que finalmente no acudiría debido a una lesión en su rodilla izquierda, la cual le tendría apartado de las canchas durante un periodo de un mes.

La temporada para los Cavs, por lo tanto, estaba siendo difícilmente mejorable, a pesar del infortunio que supuso la lesión de JR Smith en el mes de diciembre. A los buenos resultados cosechados, se le unía una gran actuación tanto en materia de traspasos como en la agencia libre. David Griffin conseguía realizar un trade que convertía a Kyle Korver en nuevo jugador de los Cavaliers a cambio de Mike Dunleavy Jr., Mo Williams y una primera ronda protegida (2019), y firmaba a tres jugadores que habían sido cortados: Derrick Williams, Deron Williams y Andrew Bogut. El mes de febrero acababa y la plantilla de Cleveland ya estaba lista para un nuevo asalto al título de la NBA.

Con las nuevas incorporaciones y el nivel mostrado por Kyrie Irving y LeBron James, marzo se presumía como el mes clave para los Cavs justo antes de los playoffs, sobre todo por la recuperación de otros dos jugadores clave, como son Kevin Love y JR Smith. Sin embargo, en este tercer mes del año todo fueron malas noticias para los del estado de Ohio. Andrew Bogut se fracturaba la tibia de la pierna izquierda en su debut ante los Heat sin haber completado un solo minuto de juego en cancha, a lo que se sumó una caída en el nivel de juego de los pupilos de Tyronn Lue. Durante el mes de marzo, los Cavs fueron una de las peores defensas de toda la NBA, y su récord se tradujo en 7 victorias y 10 derrotas en 17 partidos totales; los peores guarismos para LeBron James desde su temporada rookie, que veía cómo los Boston Celtics se hacían con la primera plaza de la Conferencia Este.

Si bien marzo fue un mal mes para Cleveland, abril tampoco mejoró las cosas en exceso. En el enfrentamiento entre Cavs y Celtics que se disputaría en el TD Garden se decidiría, en principio, el primer clasificado de la conferencia. Sin embargo, a pesar del gran partido disputado por los Cavs y su posterior victoria, Boston acabaría con mejor récord debido a las cuatro derrotas que sumaron Tyronn Lue y los suyos en los últimos cuatro partidos de temporada regular.

Más allá del récord de los Cavaliers, nada cambia para ellos de cara a la postemporada. Cleveland y LeBron James tienen un objetivo, y ese no es otro que levantar el trofeo de campeones de la NBA en el mes de junio. A pesar de un final de curso con altibajos que mostró la peor cara de los Cavs, es difícil pensar que no sigan siendo los principales favoritos para llegar de nuevo a las finales. El camino no será sencillo si no logran recuperar el nivel defensivo que los hace diferenciales, pero contar con la baza de LeBron James a estas alturas es prácticamente garantía de éxito.

Los playoffs de la NBA comienzan y los Cleveland Cavaliers quieren demostrar que siguen siendo el mejor equipo de baloncesto del mundo y que el repeat es posible.

Cavaliers-Hawks: Reeditando las Finales del Este de 2015

La reedición de las Finales de la Conferencia Este de 2015 se adelanta este año. En aquellas Finales los Hawks, que habían firmado una temporada de ensueño, cayeron ante un LeBron todopoderoso que tiró de los Cavaliers sin Irving ni Love. Mucho han cambiado ambos equipos desde entonces, desde aquel 4-0 inapelable.

Para empezar, ya no está David Blatt. Ahora es Lue quien lleva las riendas de los Cavaliers. Tampoco estará en Atlanta DeMarre Carroll, su principal stopper defensivo y el mejor antídoto que tenían contra LeBron. Ahora tendrá que ser Kent Bazemore quien se encargue de (intentar) frenar al Rey.

Atlanta llega tras sufrir lo indecible en su eliminatoria contra los Celtics. Partidos a cara de perro que los Hawks pudieron cerrar por la vía rápida, en los que llegaron a cosechar y perder en varias ocasiones hasta más de veinte puntos de ventaja. Esas desconexiones no se las podrán permitir ante unos Cavaliers lanzados, expertos en castigar los fallos rivales. Su segunda unidad, mucho más limitada, sufrirá el potencial de un equipo pensado para ganar el anillo.

La pizarra de Budenholzer será una de las claves. Supera ampliamente en experiencia al novato Tyronn Lue y es capaz de exprimir las virtudes de su equipo al máximo, siguiendo la filosofía Spurs tras tantos años como mano derecha de Popovich. Deberá hacer valer la influencia de Millsap y Horford ante un equipo que también gusta de jugar con pívots grandes como Love y Thompson. Aunque la incógnita de LeBron jugando como cuatro es aún insondable para un equipo de corte tradicional en la pintura como Atlanta. Muscala, que gana enteros en la rotación, no tiene la movilidad ni la calidad para hacerse cargo, aunque pueda dar minutos de calidad defensiva metiendo músculo.

En ese sentido, Kevin Love puede erigirse como factor diferencial en ataque, pero también ser explotado por los Hawks en el otro lado de la cancha. Abriendo el campo y dando espacio a LeBron e Irving, sacar a Millsap de la pintura descoloca la defensa de Atlanta y abre un repertorio de amenazas inagotable para los Cavaliers. Ha saldado la eliminatoria contra los Pistons firmando 18.8 puntos y 12 rebotes por partido, demostrando su gran estado de forma. Pero el propio Millsap le hará trabajar en defensa, hundiéndole en la pintura y haciéndole correr actuando desde fuera, desde donde el All Star de los Hawks hace especial daño usando su velocidad y amplitud de tiro. La presencia de LeBron y Thompson, ambos móviles y fuertes, permitirá a Cleveland cambios constantes en defensa para proteger a Love.

Pero no solo la pintura tendrá relevancia en esta serie. El estado de forma de Kyrie Irving puede decantar la eliminatoria. El base es un termómetro imparable cuando está enchufado. Y en una serie de Playoff en la que Atlanta ha sufrido esas desconexiones tan penalizadas por los Celtics, puede ser letal. Cinco minutos bastan a Irving para marcar diferencias y meter un parcial que obligue a los Hawks a ir a remolque todo el partido.

Podríamos caer en el tópico de decir que Atlanta deberá llevar la serie al barro, jugar a un ritmo más lento en el que las transiciones de Cleveland no sean tan demoledoras y se practique un juego de desgaste sobre Irving y LeBron, obligándoles a tomar decisiones bajo presión de forma constante. Pero tanto LeBron como los Cavs han demostrado ya que saben jugar “en el barro”. Cleveland es un mutante capaz de adaptarse a (casi) cualquier registro y sobrevivir en los escenarios más enfangados. Y su defensa sobre el pick&roll, principal arma de Atlanta gracias a la lectura de juego de Jeff Teague, mejora ostensiblemente cuando los cambios defensivos se producen con Shumpert, LeBron o Dellavedova en la pista. Una línea exterior de demolición preparada para cuando los Hawks den con las claves para atacar a los titulares.

No son los Hawks el equipo que brilló el año pasado. Tampoco Cleveland, que este año llega con todo su arsenal sano y en plena forma. Intentar sacar cualquier tipo de paralelismo resultaría tramposo e irreal. Pero si algo han aprendido los Hawks respecto a hace un año es a dosificar. Han llegado a los Playoffs en mejor forma, con una temporada regular más discreta pero dosificada consecuentemente. Y la experiencia acumulada les convierte en un rival mucho más peligroso. Por otro lado, el deseo de venganza de LeBron tras la derrota de las Finales contra los Warriors es el mayor combustible para superar cualquier eliminatoria. Tenerle en el equipo asegura un plus inigualable para ninguna otra plantilla. Si la serie se tuerce, volveremos a ver al superhombre superlativo que todo lo puede. Ese que forzó, solo contra el mundo, un sexto partido a los Warriors. Una fuerza de la naturaleza contenida, listo para despertar en el momento de la verdad. Y eso no hay Hawks al completo que lo detenga.