Archivo de la etiqueta: Kyrie Irving

Cleveland Cavaliers

Nunca es fácil afrontar una temporada cuando vienes de conseguir el título de campeón en la anterior. La resaca del éxito suele ser dura y, en muchas ocasiones, se alarga más de lo que le gustaría a aquellos que aspiran a reeditarlo. Además, la forma en la que los Cleveland Cavaliers acabaron derrotando a los Golden State Warriors el pasado mes de junio hacía, si cabe, más complicada la tarea de volver a reinar en la NBA.

El inicio de curso baloncestístico para los Cavs fue realmente positivo vistas las expectativas. Los seis primeros encuentros se contaron por victorias, siendo tres de ellas ante franquicias que posteriormente se encontrarían en la élite de la liga: Toronto, Boston y Houston. Tanto las sensaciones como el juego desplegado no podían ser más halagüeños de cara a una temporada tan larga como la que se avecinaba.

Hasta el All-Star, Cleveland hizo gala de una superioridad manifiesta en la Conferencia Este. El trabajo de Tyronn Lue nunca fue tan notorio, gracias a los automatismo de una plantilla que, a pesar de los pequeños cambios que está experimentando, mantiene el mismo núcleo de las últimas dos temporadas. De este modo, los Cavs llegaron al “fin de semana de las estrellas” habiendo jugado 55 partidos y con 39 victorias, por tan sólo 16 derrotas.

Esta línea continuista que experimentaron los Cavaliers y que les dio un salto cualitativo evidente podría focalizarse en la figura de Kevin Love. Si bien el ex jugador de los Timberwolves había dejado frío a los fans de Cleveland en sus dos primeras temporadas, su integración en el sistema en esta tercera fue más fluida. La importancia de Love en ataque se vio desde el primer día, y tanto su aportación como sus números (20 puntos y 11 rebotes por noche) hicieron que, por primera vez desde que aterrizó en Ohio, fuese elegido para disputar el All-Star Game; partido al que finalmente no acudiría debido a una lesión en su rodilla izquierda, la cual le tendría apartado de las canchas durante un periodo de un mes.

La temporada para los Cavs, por lo tanto, estaba siendo difícilmente mejorable, a pesar del infortunio que supuso la lesión de JR Smith en el mes de diciembre. A los buenos resultados cosechados, se le unía una gran actuación tanto en materia de traspasos como en la agencia libre. David Griffin conseguía realizar un trade que convertía a Kyle Korver en nuevo jugador de los Cavaliers a cambio de Mike Dunleavy Jr., Mo Williams y una primera ronda protegida (2019), y firmaba a tres jugadores que habían sido cortados: Derrick Williams, Deron Williams y Andrew Bogut. El mes de febrero acababa y la plantilla de Cleveland ya estaba lista para un nuevo asalto al título de la NBA.

Con las nuevas incorporaciones y el nivel mostrado por Kyrie Irving y LeBron James, marzo se presumía como el mes clave para los Cavs justo antes de los playoffs, sobre todo por la recuperación de otros dos jugadores clave, como son Kevin Love y JR Smith. Sin embargo, en este tercer mes del año todo fueron malas noticias para los del estado de Ohio. Andrew Bogut se fracturaba la tibia de la pierna izquierda en su debut ante los Heat sin haber completado un solo minuto de juego en cancha, a lo que se sumó una caída en el nivel de juego de los pupilos de Tyronn Lue. Durante el mes de marzo, los Cavs fueron una de las peores defensas de toda la NBA, y su récord se tradujo en 7 victorias y 10 derrotas en 17 partidos totales; los peores guarismos para LeBron James desde su temporada rookie, que veía cómo los Boston Celtics se hacían con la primera plaza de la Conferencia Este.

Si bien marzo fue un mal mes para Cleveland, abril tampoco mejoró las cosas en exceso. En el enfrentamiento entre Cavs y Celtics que se disputaría en el TD Garden se decidiría, en principio, el primer clasificado de la conferencia. Sin embargo, a pesar del gran partido disputado por los Cavs y su posterior victoria, Boston acabaría con mejor récord debido a las cuatro derrotas que sumaron Tyronn Lue y los suyos en los últimos cuatro partidos de temporada regular.

Más allá del récord de los Cavaliers, nada cambia para ellos de cara a la postemporada. Cleveland y LeBron James tienen un objetivo, y ese no es otro que levantar el trofeo de campeones de la NBA en el mes de junio. A pesar de un final de curso con altibajos que mostró la peor cara de los Cavs, es difícil pensar que no sigan siendo los principales favoritos para llegar de nuevo a las finales. El camino no será sencillo si no logran recuperar el nivel defensivo que los hace diferenciales, pero contar con la baza de LeBron James a estas alturas es prácticamente garantía de éxito.

Los playoffs de la NBA comienzan y los Cleveland Cavaliers quieren demostrar que siguen siendo el mejor equipo de baloncesto del mundo y que el repeat es posible.

Cavaliers-Hawks: Reeditando las Finales del Este de 2015

La reedición de las Finales de la Conferencia Este de 2015 se adelanta este año. En aquellas Finales los Hawks, que habían firmado una temporada de ensueño, cayeron ante un LeBron todopoderoso que tiró de los Cavaliers sin Irving ni Love. Mucho han cambiado ambos equipos desde entonces, desde aquel 4-0 inapelable.

Para empezar, ya no está David Blatt. Ahora es Lue quien lleva las riendas de los Cavaliers. Tampoco estará en Atlanta DeMarre Carroll, su principal stopper defensivo y el mejor antídoto que tenían contra LeBron. Ahora tendrá que ser Kent Bazemore quien se encargue de (intentar) frenar al Rey.

Atlanta llega tras sufrir lo indecible en su eliminatoria contra los Celtics. Partidos a cara de perro que los Hawks pudieron cerrar por la vía rápida, en los que llegaron a cosechar y perder en varias ocasiones hasta más de veinte puntos de ventaja. Esas desconexiones no se las podrán permitir ante unos Cavaliers lanzados, expertos en castigar los fallos rivales. Su segunda unidad, mucho más limitada, sufrirá el potencial de un equipo pensado para ganar el anillo.

La pizarra de Budenholzer será una de las claves. Supera ampliamente en experiencia al novato Tyronn Lue y es capaz de exprimir las virtudes de su equipo al máximo, siguiendo la filosofía Spurs tras tantos años como mano derecha de Popovich. Deberá hacer valer la influencia de Millsap y Horford ante un equipo que también gusta de jugar con pívots grandes como Love y Thompson. Aunque la incógnita de LeBron jugando como cuatro es aún insondable para un equipo de corte tradicional en la pintura como Atlanta. Muscala, que gana enteros en la rotación, no tiene la movilidad ni la calidad para hacerse cargo, aunque pueda dar minutos de calidad defensiva metiendo músculo.

En ese sentido, Kevin Love puede erigirse como factor diferencial en ataque, pero también ser explotado por los Hawks en el otro lado de la cancha. Abriendo el campo y dando espacio a LeBron e Irving, sacar a Millsap de la pintura descoloca la defensa de Atlanta y abre un repertorio de amenazas inagotable para los Cavaliers. Ha saldado la eliminatoria contra los Pistons firmando 18.8 puntos y 12 rebotes por partido, demostrando su gran estado de forma. Pero el propio Millsap le hará trabajar en defensa, hundiéndole en la pintura y haciéndole correr actuando desde fuera, desde donde el All Star de los Hawks hace especial daño usando su velocidad y amplitud de tiro. La presencia de LeBron y Thompson, ambos móviles y fuertes, permitirá a Cleveland cambios constantes en defensa para proteger a Love.

Pero no solo la pintura tendrá relevancia en esta serie. El estado de forma de Kyrie Irving puede decantar la eliminatoria. El base es un termómetro imparable cuando está enchufado. Y en una serie de Playoff en la que Atlanta ha sufrido esas desconexiones tan penalizadas por los Celtics, puede ser letal. Cinco minutos bastan a Irving para marcar diferencias y meter un parcial que obligue a los Hawks a ir a remolque todo el partido.

Podríamos caer en el tópico de decir que Atlanta deberá llevar la serie al barro, jugar a un ritmo más lento en el que las transiciones de Cleveland no sean tan demoledoras y se practique un juego de desgaste sobre Irving y LeBron, obligándoles a tomar decisiones bajo presión de forma constante. Pero tanto LeBron como los Cavs han demostrado ya que saben jugar “en el barro”. Cleveland es un mutante capaz de adaptarse a (casi) cualquier registro y sobrevivir en los escenarios más enfangados. Y su defensa sobre el pick&roll, principal arma de Atlanta gracias a la lectura de juego de Jeff Teague, mejora ostensiblemente cuando los cambios defensivos se producen con Shumpert, LeBron o Dellavedova en la pista. Una línea exterior de demolición preparada para cuando los Hawks den con las claves para atacar a los titulares.

No son los Hawks el equipo que brilló el año pasado. Tampoco Cleveland, que este año llega con todo su arsenal sano y en plena forma. Intentar sacar cualquier tipo de paralelismo resultaría tramposo e irreal. Pero si algo han aprendido los Hawks respecto a hace un año es a dosificar. Han llegado a los Playoffs en mejor forma, con una temporada regular más discreta pero dosificada consecuentemente. Y la experiencia acumulada les convierte en un rival mucho más peligroso. Por otro lado, el deseo de venganza de LeBron tras la derrota de las Finales contra los Warriors es el mayor combustible para superar cualquier eliminatoria. Tenerle en el equipo asegura un plus inigualable para ninguna otra plantilla. Si la serie se tuerce, volveremos a ver al superhombre superlativo que todo lo puede. Ese que forzó, solo contra el mundo, un sexto partido a los Warriors. Una fuerza de la naturaleza contenida, listo para despertar en el momento de la verdad. Y eso no hay Hawks al completo que lo detenga.