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Grandes Ausentes

Son muchos los que jugarán los playoffs. Algunos como piezas fundamentales en sus equipos y otros como jugadores casi fuera de la rotación pero que lo vivirán primera persona.

Hay muchos que se han quedado fuera. Y de esos, unos pocos que al menos por nombre parece increible que no los vayan a jugar. Éstos son los más destacados:

Carmelo Anthony (New York Knicks)
Promedios 2016/17: 22,4 puntos, 2,9 asistencias, 5,9 rebotes

Por cuarta temporada consecutiva, la estrella de los Knicks se queda en casa mientras el resto de “estrellas” se disputan el Larry O’Brien.

A pesar de que no ha bajado su porcentaje anotador, sí que ha visto reducidos sus números en rebotes y asistencias (en más de uno por encuentro en ambos apartados). La mejoría de su compañero Kristaps Porzingis, quien le está quitando el rol de ‘jugador franquicia’, hizo saltar todos los rumores sobre una posible salida, algo que al final no se produjo.

Sin duda su nombre volverá a salir entre la multitud de rumores sobre posibles traspasos que se puedan realizar al finalizar esta temporada.

Anthony Davis (New Orleans Pelicans)
Promedios 2016/17: 28 puntos, 11,8 rebotes, 2,2 tapones

El gran protagonista del All Star Game (terminó con 52 puntos (26 de 39 en tiros de campo) superando los 42 puntos de Wilt Chamberlain en el 62) se ha vuelto a quedar (por segundo año consecutivo) sin el premio de jugar las eliminatorias por el título.

Cuarto máximo anotador, superando los 28 puntos de media, séptimo máximo reboteador y segundo máximo taponador de la liga,  sus 24 años le sitúan como uno de los grandes referentes a tener en cuenta durante estos próximos años.

¿En New Orleans?  En 2015 firmó una renovación que le harán permanecer como mínimo hasta la temporada 2019-20 en una franquicia que tiene muchas ganas de volver a estar entre los ocho mejores de su conferencia. La temporada que viene, junto con Cousins, Davis volverá a intentarlo.

Karl-Anthony Towns (Minnesota Timberwolves)
Promedios 2016/17: 25,1 puntos, 12,2 rebotes, 2,7 asistencias

Otro de los jóvenes talentos que no podrá disfrutar de la experiencia de jugar la postemporada.  Larga la espera para los Timberwolves, que no prueban las mieles de los playoffs desde la temporada 04-05 (todavía con Garnett en su primera etapa en el equipo). Kevin Love no fue capaz de hacer que Minnesota quedase entre los ocho mejores, y por el momento Karl-Anthony Towns tampoco lo está consiguiendo.

Viendo su progresión, parece imposible pensar en algo que no sea un futuro dorado. Y es que de los 18,3 puntos, 10,5 rebotes y 2 asistencias, ha pasado a 25,1 puntos, 12,2 rebotes y 2,7 asistencias, si bien es cierto que ha incrementado sus minutos de 32 a casi 37 por partido.

¿Conseguirá Minnesota retenerlo? Tanto Garnett como Love tuvieron que hacer las maletas para, ambos, conseguir ser campeones de la  NBA. ¿Tendrá que hacer lo mismo Towns?

Dirk Nowitzki (Dallas Mavericks)
Promedios 2016/17: 14,2 puntos, 6,5 rebotes, 1,5 asistencias

Desde su temporada de novato, donde solo jugó 20 minutos de media y 47 partidos, solamente en otra temporada había jugado menos de 60 partidos. Curiosamente en esa temporada, la 12-13, es la única de los últimos 16 años en la que los Mavs no entraron entre los 8 mejores del Oeste.  Y no es casualidad que éste, que ha jugado XX, tampoco hayan entrado.

El líder indiscutible de su equipo. Un referente en la liga.  El sexto jugador en la historia de la NBA en superar los 30.000 puntos. Su nombre permanecerá para siempre junto a los de Chamberlain, Jordan, Bryant, Malone y Abdul-Jabbar.

Este año se queda sin el premio de los playoffs, una pena para los espectadores y para el espectáculo.

División Suroeste

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La división suroeste, es, sin miedo a equivocarnos, una de la divisiones con más nivel de toda la liga. Y es que, en condiciones normales, todos y cada uno de los equipos que la forman tienen opciones, mayores o menores, de entrar en Playoffs. Sin excepciones. Esto la convierte en una de las divisiones más apetecibles de ver en toda la NBA.

Los máximos favoritos para alzarse con el título de esta división vuelven a ser los San Antonio Spurs. Será interesante ver como encajan la retirada de Tim Duncan no solo sobre la pista, sino fuera de ella, pues Timmy D era parte del alma del equipo campeón de las últimas dos décadas. Para relevarle en el quinteto llega Pau Gasol, al que habrá que ver con LaMarcus Aldridge, en lo que parece una pareja, a priori, algo blanda en defensa. Su compenetración será clave en las opciones de los de San Antonio, por lo que habrá que ver si realmente son compatibles sobre el parquet.

Además de la adición de Pau Gasol, otro punto de interés en los tejanos es comprobar si, más allá de Leonard y Aldridge, el resto de la plantilla aporta cosas de interés al conjunto. Durante las pasadas semifinales de conferencia se vieron signos de declive en jugadores como Tony Parker, Danny Green o Boris Diaw. Habrá que estar atentos al que podría ser el año del cambio definitivo en la franquicia.

Por su parte, los Dallas Mavericks han vivido un verano más tranquilo de lo habitual. Cuando parecía que estaban destinados a luchar por un puesto de lotería en el próximo draft, la llegada de Durant a Golden State les abrió la puerta para conseguir fichar a Harrison Barnes y Andrew Bogut. Será de interés ver el verdadero potencial de Barnes, que con su nuevo contrato, tendrá que asumir galonesen un equipo que cada vez debería depender menos de Nowitzki.

Además, será otro foco de atención la capacidad de Seth Curry de aportar con regularidad en un equipo en el que va a tener minutos y tiros tras su buena temporada en Sacramento. Tras todos los esfuerzos que ha tenido que hacer para lograr un contrato largo en la liga, es el momento de demostrar que de verdad vale para jugar en la NBA, e incluso si lo hace bien, podría robarle minutos a un venido a menos Deron Williams.

Los Houston Rockets tienen dos claros focos de atención: sus nuevos fichajes y Clint Capela. Los primeros, sobre todo Eric Gordon y Ryan Anderson, vienen para darle aún más potencial ofensivo a un equipo de por sí tendente a meter puntos. Si a ese cóctel le unes a D´Antoni desde el banquillo, sale un equipo muy divertido de ver.

Gordon llega tras muchos problemas de lesiones y Anderson tras ser uno de los mejores ala-pívots tiradores de toda la liga. Los dos deberán aportar si en Houston quieren volver a su sitio: la parte alta de los Playoffs. La renovación de Michael Beasley y el grado de implicación que demuestre también será importante para este propósito.

Por otra parte, tras la marcha de Howard, Clint Capela asumirá el rol y la importancia de ser titular. El pívot suizo, aún algo verde, deberá demostrar si de verdad sirve para ser titular en la NBA. Sus actuaciones serán miradas con lupa, sobre todo en la primera parte de la campaña.

Los New Orleans Pelicans afrontan esta temporada como una reválida tras el accidentado curso pasado, en el que las lesiones le dejaron fuera de la lucha por la postemporada demasiado pronto. Eseansia de revancha hace que apetezca ver a los de Alvin Gentry, que por fin podrá desarrollar en plenitud su esquema de juego.

Otro de los frentes abiertos para los Pelicans es el debut de Buddy Hield. El escolta es uno de los jugadores más excitantes de ver para esta temporada gracias a su voracidad anotadora y descaro, que prometen hacerle uno de los jugadores más divertidos de la temporada.

Además, hay que contar con el hecho de que ver jugar (y crecer) a Anthony Davis es siempre un placer. El ex de Kentucky jugará por primera vez según sus declaraciones, sin dolor tras dos años. ¿De qué será capaz si no le molestan las lesiones? Habrá que ver partidos de los Pelicans para comprobarlo.

Por último, los Memphis Grizzlies tendrán como punto de mayor interés el regreso de Marc Gasol tras su grave lesión. Después de perderse los Juegos Olímpicos, el menor de los hermanos Gasol deberá volver a buen nivel para llevar a los suyos a los Playoffs. La complicación de su lesión hace una incógnita que esto pueda ser así, pues las lesiones en los pies ya se han llevado por delante la carrera de más de un interior estrella (que le pregunten a Yao Ming).

Además de esto, la mayor incógnita y por lo tanto motivo para ver a los Grizzlies se encuentra en el fichaje de Chandler Parsons. Tras no rendir al nivel que se esperaba de él en los Mavericks, el alero tiene una reválida en los Grizzlies para volver a ser un alero de nivel en la liga.

Eliminatoria: Oklahoma City Thunder vs Dallas Mavericks

Oklahoma City Thunder y Dallas Mavericks se enfrentarán en Playoffs por tercera vez en los últimos seis años, aunque las dos últimas ocasiones han sido muy diferentes a la primera. En 2011 los Mavs estaban en una misión, especialmente Dirk Nowitzki, quien lideró a un equipo lleno de veteranos sacrificados a su primer anillo. Los Thunder se cruzaron con ellos en Finales de Conferencia, pero terminaron pagando su inexperiencia en la gestión de los últimos minutos.

Al año siguiente Mavs y Thunder volvieron a verse las caras, pero en esta ocasión con un escenario muy diferente. Durant, Westbrook y cia. llegaban como primeros del Oeste, mientras que los Mavs entraron como octavos con los restos del equipo campeón. Dallas peleó más de lo que muestra el resultado final, pero la realidad es que los Thunder los barrieron por 4-0 en su camino hacia las Finales.

En esta ocasión, ambos conjuntos llegan en situaciones que podrían considerarse como extrañas por sus circunstancias. Los Oklahoma City Thunder han finalizado con 55 victorias en el tercer lugar del Oeste. Russell Westbrook prácticamente se ha puesto al mismo nivel de Kevin Durant, y ambos jugadores podrían estar en el top 5-7 de la NBA actual. Su ataque es el segundo mejor de la temporada con 109.9 puntos por cada 100 posesiones, y su defensa se queda a las puertas de entrar en el top 10.

Sin embargo, las temporadas históricas de los Golden State Warriors y los San Antonio Spurs han dejado en segundo plano a los Thunder. También les han penalizado sus problemas para cerrar los partidos, con un Net Rating en los últimos cuartos de -1.2 puntos por cada 100 posesiones, el 19º de toda la NBA. Pese a eso, si alguien tiene una oportunidad en el Oeste de plantar cara a los dos favoritos, esos son los Thunder.

Los Dallas Mavericks, por su parte, han tenido que sacrificarse mucho para llegar hasta la postemporada. Después de dudar de ellos durante todo el verano tras el fiasco de DeAndre Jordan, los Mavs comenzaron bien la temporada, pero se estrellaron con un calendario matador en enero, y un bajón de rendimiento en marzo al que se sumó la baja definitiva de Chandler Parsons. Sin embargo, en abril resucitaron, y entraron en Playoffs ganando siete de sus últimos nueve partidos.

Obviamente los Oklahoma City Thunder son los grandes favoritos, y no deberían tener demasiados problemas para pasar la eliminatoria. ¿Es posible minimizar a Russell Westbrook o a Kevin Durant? Wesley Matthews y el rookie Justin Anderson intentarán hacerlo, y contarán con la ayuda en la zona de Salah Mejri, quien debería tener un papel importante en la serie por sus buenas actuaciones contra los Thunder, pero no parece que Dallas tenga suficiente potencial defensivo como para lograrlo. Si consiguen frenar al menos a uno de ellos, Enes Kanter o Serge Ibaka parecen más preparados que nunca para ser decisivos. Y no nos olvidemos de Dion Waiters, que promedió 14,8 puntos contra los de Mark Cuban en temporada regular.

La salud de los Mavericks también será un factor fundamental. Ya sabemos que Parsons está fuera, pero además los Mavs arrastran con problemas a J.J. Barea, David Lee, Devin Harris y Deron Williams, quien está jugando con una pubalgia. A todo eso hay que sumar que Dirk Nowitzki tiene 37 casi para 38 y no está precisamente como una rosa. Físicamente los Thunder intentarán subir el nivel para quemar a Dallas. Si consigue recuperarse, Oklahoma City tendrá que prestar mucha atención al pick and roll entre J.J. Barea y Dirk Nowitzki, una combinación ya tradicional que está siendo el motor del ataque de Dallas en las últimas semanas. Y ojo a una posible repetición de un pique entre Barea y Westbrook, dos jugadores que parece que se quieren mucho.

El duelo con el que los Mavericks deberían sentirse a gusto es el de los banquillos. Billy Donovan ha ido cogiendo bien el pulso a su plantilla según pasaban las semanas, y no es precisamente un novato en esto después de entrenar a Florida durante más de una década, pero los Playoffs son una bestia diferente, en la que los ajustes entre partidos son primordiales.

Rick Carlisle, por su parte, está malacostumbrando a los fans de los Mavs a hacer pequeños o grandes milagros. El último de ellos, sin ir más lejos, estar en estos Playoffs con los que pocos contaban. Para lograr las victorias decisivas hizo un ajuste maestro, que fue ni más ni menos que reconocer la falta de talento de su equipo y bajar el número de posesiones al que querían jugar. Y esa será una lucha clave: si las posesiones por partido rondan las 100, los Thunder lo deberían tener fácil. Si se acercan más a 90, los Mavericks tienen una oportunidad para hacerles sudar.

La defensa del pick and roll será importante para ambos equipos. Dentro de su excelencia y su dominación de partidos a base de triples dobles esta temporada, también es cierto que Russell Westbrook ha descuidado algo el apartado defensivo, a pesar de lo que puedan indicar los números en robos. En Playoffs podemos intuir que no reservará tampoco en ese sentido, y no puede permitirse hacerlo cuando Barea o Williams ataquen un bloqueo de Nowitzki. Cada vez que Kanter esté en pista seguramente los Mavs busquen involucrarlo también en el bloqueo y continuación, misma estrategia que debería seguir Donovan atacando a la limitada movilidad de Dirk.

En este contexto vuelve a destacar cómo puede ganar en importancia la figura de Salah Mejri. El tunecino ha promediado 20,4 puntos, 13,6 rebotes y 6 tapones por 36 minutos en sus enfrentamientos contra los Thunder, y tanto Westbrook como Durant han sido víctimas de sus tapones, siendo su protección del aro y capacidad de continuar hacia canasta más aprovechables que las características de Zaza Pachulia. El contrapunto en los Thunder lo ponen Serge Ibaka y Enes Kanter, el primero, de nuevo, con la tarea de defender a Nowitzki, y el segundo con la labor de anotar cuando Westbrook y Durant estén atascados.

Teniendo en cuenta todos los factores, los Oklahoma City Thunder no deberían pasar apuros para superar la primera ronda, quizás dando el partido de la honrilla a los Dallas Mavericks, con la barrida de caballeros: 4-1. Bastante tienen los Mavs con haber llegado hasta aquí, cumpliendo su objetivo, y ya será todo un éxito si convierten el cruce en una serie competida. Pero la lógica indica que los Thunder son muy superiores.