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L.A. Clippers

Para Los Ángeles Clippers, la temporada 16/17 se presentaba como la enésima oportunidad para intentar hacer algo destacable. Tras perder en primera ronda de playoffs la pasada temporada contra los Trail Blazers (una eliminatoria marcada por las lesiones), el draft 2016 marcaba el punto de partida para la franquicia californiana. Con las elecciones 25 y 33 en su poder, los de Doc Rivers optaron por no arriesgar mediante traspasos para subir su posición y seleccionaron, respectivamente, a Brice Johnson y Cheick Diallo, que fue inmediatamente traspasado a Nueva Orleans a cambio de los derechos de David Michineau y Diamond Stone. En resumen, un año más, los Clippers optaban por un verano conservador, pues en la agencia libre tampoco fueron grandes protagonistas, apostando por la renovación de los principales jugadores que acababan contrato.

La temporada regular se volvía a presentar ilusionante. A priori, los Clippers volvían a partir con una de las mejores plantillas de la liga (quizás la 4ª, detrás de las de Golden State, San Antonio y Cleveland), con lo cual a la franquicia se le tenía que pedir, un año más, que peleara por el liderato de división y conferencia con los Warriors, aun sabiendo de la dificultad que entrañaba la hazaña. No obstante, durante las primeras semanas de competición, el equipo rindió a gran nivel. Victorias en Portland, Memphis, San Antonio y Oklahoma City situaron a los Clippers en cabeza de la Conferencia Oeste con una ilusionante marca de 14-2. Sin embargo, el final de noviembre se les dio mal a los de Doc Rivers, que enlazaron tres derrotas seguidas para encarar un diciembre que se le atragantó al equipo, con seis derrotas consecutivas a final de mes marcadas por las lesiones de Chris Paul y Blake Griffin, que tuvieron al equipo sin al menos una de sus dos principales estrellas durante prácticamente dos meses, desde diciembre hasta el parón del All-Star. Las ausencias marcaron el juego de los Clippers, que decayó en nivel y en resultados, llegando al parón del Juego de las Estrellas con 35 victorias y 21 derrotas.

Tras el All-Star, la situación no acabó de mejorar. Pese a recuperar definitivamente a sus estrellas, el mes de marzo continuó mostrando una imagen irregular de los Clippers. Derrotas que podían ser esperadas como las de las pistas de Golden State o San Antonio se intercalaban con otras ante equipos que ya estaban tirando la temporada como Sacramento, Denver o Dallas. Sin embargo, la temporada ha acabado con un buen sabor de boca. Y es que, cuando ya parecía que los chicos de Doc Rivers se veían abocados a una 5ª o 6ª plaza en el Oeste, unas últimas semanas a buen nivel para acabar la temporada regular con 7 victorias consecutivas unidas a los tropiezos de Utah y Oklahoma City le han dado el premio de consolación de mantener la ventaja de campo en primera ronda.

¿Cómo se presentan los Playoffs para los californianos? Realmente, la temporada de los Clippers ha sido demasiado irregular como para ilusionar a la afición. Además, la lógica dictaría que, en caso de superar la primera ronda, el rival en las semifinales de conferencia fuesen los Warriors, con los que han perdido los 4 partidos de esta temporada. En cuanto al estado físico de los jugadores, salvo Austin Rivers, que se perderá los primeros tres o cuatro partidos de la serie contra Utah, el resto llegan en perfectas condiciones.

No obstante, como bien hemos mencionado, los Clippers tienen una de las mejores plantillas de la NBA. Sustentados por Chris Paul y el que posiblemente sea, por sus características, el mejor juego interior de la Liga, se les puede exigir a los californianos que den el paso adelante en la postemporada que se lleva esperando desde la temporada 11/12, con la llegada de Chris Paul a Los Ángeles. En estas 6 temporadas, 6 apariciones en Playoffs, mejor marca de la franquicia, pero solo 3 eliminatorias superadas, con las Semifinales de Conferencia como techo. Lesiones, momentos bajos de forma de sus principales jugadores o desarrollos surrealistas de eliminatorias como las semifinales de Conferencia contra Houston de 2015, cuando los Clippers llegaron a ir ganando por 3-1 después de aplastar a los Rockets en su campo en dos partidos consecutivos. Sin embargo, el techo está ahí.

Y no parece que 2017 vaya a ser el año para superarlo. La plantilla es un año mayor que en 2016 y para empezar, enfrente están los mejores Jazz de los últimos años en una eliminatoria que se plantea tremendamente igualada, como reflejan los enfrentamientos directos de esta temporada, saldados con un balance favorable para los angelinos de dos victorias por una derrota, sin contar el duelo de pretemporada, que se saldó con victoria también para los de Los Ángeles. No obstante, aún quedan motivos para la esperanza. Tarde o temprano, los Clippers ganarán, piensan los fans. ¿Por qué no ahora?

Eliminatoria: Los Angeles Clippers vs Utah Jazz

Los Clippers y Jazz se enfrentan en Playoffs en lo que promete ser una de las series más interesantes de la primera ronda. Los Jazz llevan ya un par de temporadas mostrando señas prometedoras que no terminaban de consagrarse del todo, mientras que los Clippers son ya un equipo veterano que lleva manteniendo el mismo núcleo varios años, el cual les ha dado siempre sólidos resultados, aunque todavía menos de los posiblemente esperados.

Los más jóvenes Jazz viven de que Gordon Hayward, que lleva ya un tiempo siendo un gran jugador, finalmente se ha consagrado como una legítima estrella en la liga, y además viene acompañado de una de las mayores presencia defensivas en la pintura en Rudy Gobert, y la gran labor por fuera de George Hill, que está marcando la mejor temporada de su carrera.

Los veteranos Clippers siguen siendo una presencia fuerte en el Oeste, y su pareja de estrellas sigue siendo una élite en la liga, que gana incluso más poder con la presencia de DeAndre Jordan en la pintura. Son un equipo con mucha experiencia, y seguramente hambriento por quitarse esa espina de no poder nunca pasar de segunda ronda.

Quizás la figura más determinante del posible resultado de esta serie sea Gordon Hayward. Los Jazz son aún muy jóvenes y les falta experiencia, quitando a un par de jugadores, y la manera de sobrellevar eso será que Gordon Hayward responda a la ocasión. Estos serán los primeros Playoffs de los Jazz desde el 2012, y como vayan a responder es una completa incógnita, situación en la que una buena estrella resulta incluso más importante, no sólo por su propio juego, pero por elevar el del resto. Hayward tiene que tomar bien ese rol de líder del equipo.

Con todo su núcleo siendo agentes libres este verano, esta podría ser la última oportunidad de este grupo de hacer algo especial en Playoffs, y el hambre que demuestren por hacerlo será clave. Se pueden esperar actuaciones sólidas de Griffin y Paul, pero necesitarán más que eso, necesitan demostrarse capaces de resolver los partidos, cosa que les ha fallado en los últimos años varias veces.

El duelo defensivo entre Rudy Gobert y DeAndre Jordan también podría ser fundamental. Ninguno de ellos debería resultar particularmente impactante en ataque, pero en defensa pueden determinar partidos. Aunque el duelo propiamente dicho entre ellos carece de emoción, el impacto que tengan sobre el resto de los rivales podría ser clave. Incluso en esta era de triples, evitar las canastas por dentro sigue siendo de vital importancia.

Ambos equipos tuvieron varios problemas con las lesiones durante la temporada, por lo que incluso estando donde están, posiblemente podrían haber conseguido marcas incluso mejores, lo que habla muy bien del nivel que promete la serie.

La juventud e inexperiencia podría pesarle bastante a los Jazz finalmente, y seguramente sea el principal factor que determine esta serie a favor de los Clippers, quienes por el contrario, son uno de los equipos que llega a Playoffs con más experiencia, tanto en la calidad individual de los jugadores como en la colectiva como grupo. Para los Jazz estos Playoffs serán de gran importancia, pero su valor quizás tenga más una vista hacia el futuro. Es una gran oportunidad para ganar experiencia, aprovechar de aprender de sus veteranos rivales y llegar el próximo año con más experiencia a intentar hacer unos Playoffs bastante mejores. El futuro de los Jazz es muy prometedor, pero quizás no estén del todo listos ahora mismo.

Todo esto pone a los Clippers como un claro favorito, pero cabe recordar que el nivel de los equipos es bastante parejos, y al final, los factores que ponen a los Clippers por encima no dejan de ser subjetivos, cosas que aunque suelen seguir una tendencia, siempre puede haber ocasiones especiales donde dicha tendencia se rompa, por lo que los Clippers están lejos de estar en una situación acomodada. Los Angeles tiene todas las de ganar la serie, y por lo comentado anteriormente, seguramente tengan la vista puesta mucho más lejos ahora mismo. Seguramente están apuntando ya a los Warriors que posiblemente se encuentren en segunda ronda. Será clave que no se caigan en el agujero que tienen en frente por intentar cuidarse en exceso del acantilado que está a lo lejos.

Al final del día, Chris Paul sigue siendo un base que en el futuro estará en el Hall of Fame con total certeza y actualmente sigue siendo un base élite en la liga, y uno de los jugadores más determinantes que tiene la NBA hoy, cosa que posiblemente le cueste muy caro a los Jazz, quienes dependerán mucho de George Hill para intentar contener al base proveniente de Wake Forest.

Si no tenemos mayores sorpresas, no sería de extrañar que los Clippers acaben resolviendo esta serie en cinco o como mucho seis partidos, en general, disputados. Sería raro que necesite de un séptimo partido para resolverse, pero también es cierto que lo normal sería encontrarse con unos cuantos partidos que no se consigan resolver hasta los minutos finales, situación en donde los Clippers deberían tener la ventaja en esta particular serie.

LOS ANGELES CLIPPERS

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Cuando dos de tus tres principales estrellas tienen 27 y 28 años, decir que se te está agotando el tiempo para ganar un anillo puede parecer estúpido. Pero cuando llevas tanto tiempo con un mismo bloque y cuando has pasado por tantos baches como Los Angeles Clippers, la afirmación de que los de Doc Rivers están empezando a notar la presión deja de ser tan descabellada.

Durante años las lesiones de Blake Griffin y Chris Paul habían agobiado a los Clippers. Pero hasta la temporada pasada nunca habían sufrido la baja de sus dos mejores jugadores al mismo tiempo. Y, además, ocurrió en Playoffs.

Técnicamente el problema de Griffin surgió antes, con una importante lesión en el cuádriceps que no llegó a curar del todo. Para colmo de males, mientras estaba convaleciente se partió la mano dando un puñetazo a su, al menos hasta entonces, amigo y preparador de material del equipo, Matias Testi.

Lo de Chris Paul sucedió más tarde, justo cuando se encontraban tratando de hacer buena la ventaja por 2-1 que mantenían sobre los Portland Trail Blazers. Los Clippers habían ganado por un total de 41 puntos los dos primeros partidos de la serie, y perdieron por 8 el tercero, pero en mitad del cuarto choque Paul se rompía para el resto de la eliminatoria, y Damian Lillard y los Blazers no tuvieron piedad con ellos.

De esta forma, y tras una temporada que podría calificarse como buena con 53 victorias pese a la larga lesión de Griffin, los Clippers se iban a casa a las primeras de cambio, justo un año después de desaprovechar una ventaja 3-1 en Semifinales de Conferencia. Vuelta a empezar.

Decía al principio que la ventana de los Clippers podría cerrarse más rápido de lo que se esperan. Pero, al mismo tiempo, los de Doc Rivers pueden aprovechar la fama de ‘perdedores’ para intentar dar la sorpresa como tapados. Los Dallas Mavericks que fueron campeones en 2011 cuando nadie contaba ya con ellos pese a ser el tercer mejor equipo de su conferencia en aquel año pueden ser un buen ejemplo en el que fijarse.

Es problema es que en 2011 no había un equipo en toda la NBA como los Golden State Warriors actuales, pero los Clippers deben estar preparados por si el golpe de efecto Durant resultase negativo para los de la bahía. Porque si ponemos todas las cartas de la Conferencia Oeste sobre la mesa, a lo mejor resulta que pueden convertirse en la principal alternativa a Curry y compañía.

Con la bajada que deberían dar los Thunder tras la marcha de Durant, Clippers y San Antonio Spurs se antojan como principales candidatos para plantar cara a los Warriors. Y si los Spurs terminan echando en falta a Tim Duncan más de lo esperado, Rivers puede tener en sus manos un equipo de Final de Conferencia. Siempre hay algún otro que sorprende, y quién sabe qué pasará con los Rockets con D’Antoni y Harden de base o los Grizzlies y su salud, pero sobre el papel los Clippers deberían terminar entre los tres primeros del Oeste y evitar así a los Warriors en las dos primeras series.

La incorporación de Raymond Felton puede suponer un respiro para Chris Paul, y ayudará a que Austin Rivers tenga menos responsabilidades con el balón y pueda hacer más daño moviéndose sin él. Felton relanzó su carrera el año pasado bajo las órdenes de Rick Carlisle, y aunque sus porcentajes de lanzamiento no fueron buenos, sí que demostró una capacidad para crear lanzamientos que vendrá de perlas a Los Angeles.

Dos llegadas que pueden estar siendo infravalorada pero que tienen potencial de dar dividendos a lo largo de una temporada de 82 partidos son la de Marreese Speights y Brandon Bass. El primero llega después de convertirse en uno de los mejores en el arte del ‘trabajo sucio’ el año pasado con los Warriors, y el segundo es ya un veterano que sabe dónde están sus límites y siempre cumple. Ambos tienen un lanzamiento de media distancia respetable, y pueden ser cruciales a la hora de dar descanso a Griffin y DeAndre Jordan, y si Doc se decide a probar con quintetos pequeños para emparejarse mejor con Golden State.

En el que será su último año en la liga, Paul Pierce seguramente saldrá desde el banquillo, y eso deja un hueco abierto en el puesto de alero, posiblemente la posición más floja de su quinteto. Wesley Johnson no terminó de convencer con la oportunidad que tuvo la temporada pasada, y lo mismo podríamos decir del defensor Luc Mbah a Moute. El refuerzo aquí llega con el veterano Alan Anderson, que apenas jugó por lesión el año pasado con los Wizards. El hecho de que no exista un único jugador de garantías en el puesto de alero seguramente tenga como consecuencia que Jamal Crawford continúe llevándose buena parte de estos minutos.

Todos ellos estarán liderados en la pista por Chris Paul, quien sigue siendo uno de los mejores bases de la liga, pero se adentra ya en la treintena. Entre los aficionados de la NBA sigue siendo demasiada extensa la percepción de que tanto Paul como los Clippers entran dentro de la categoría de perdedores. Quizás va siendo hora de cambiar eso.