Syracuse Orangemen

  • Conferencia: Atlantic Coast Conference Resultado de imagen de syracuse orangemen logo
  • Localización: Syracuse, New York
  • Pabellón: Carrier Dome
  • Entrenador: Jim Boeheim
  • Web: http://cuse.com

Temporada 2016/17

  • Regular season: 18-14 (10-8 en ACC)
  • Torneo de conferencia: Segunda ronda

  • Quinteto: Frank Howard, Geno Thorpe, Tyus Battle, Oshae Brissett, Paschal Chukwu

Por Patricia Martínez de Lafuente (@patri41_ )

Corren tiempos inciertos en Central New York. Syracuse está echando en falta, durante estos últimos años, la consistencia que ha acompañado a Jim Boeheim a lo largo de su carrera. La universidad afrontaba la campaña 2016/2017 con la confianza alta pese a haber sufrido la baja de Gbinije, Richardson y Cooney. Sobre el papel, la plantilla destacaba por su veteranía y su profundidad; no obstante, la rotación se redujo a seis hombres conforme avanzaba la temporada. Howard y Roberson dieron un paso atrás y su protagonismo se diluyó radicalmente. Además, un desprendimiento de retina apartó al ‘transfer’ Chukwu de las canchas, obligando al entrenador a recurrir a un Coleman incapacitado para frenar a las potencias físicas de la ACC.

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Los ‘graduate transfers’ fueron la otra cara de la moneda. Una vez superado el período de adaptación, ambos asumieron el liderazgo: White promedió 18.5 puntos mientras que Gillon dejó actuaciones para el recuerdo, como los 43 puntos en el PNC Arena o la canasta ganadora contra Duke, aunque su cuestionable toma de decisiones puso en apuros al equipo en más de un encuentro. Lydon también completó un buen año, que le valió para dar el salto a la NBA, si bien es cierto que tuvo menos protagonismo del esperado. En cuanto a los novatos, el talento ofensivo de Thompson (que ha puesto rumbo a Seton Hall) paliaba sus deficiencias atrás; Battle, por su parte, dejó atisbos del importantísimo jugador que puede llegar a ser si sigue progresando.

La irregularidad de este grupo, que generó dudas desde que empezó a rodar, se tradujo en su ausencia en el ‘March Madness’. Es complicado entender que, siendo capaces de ganar a Duke, FSU o Virginia, no consiguieran una victoria fuera de casa hasta febrero (para terminar con un balance de 2-11) y sufrieran esperpénticas derrotas contra St. John’s, Boston College y Georgetown.

Este año, Syracuse busca poner la primera piedra en la reconstrucción de un programa histórico. Con una plantilla renovada, la idea es que la temporada 2017/2018 sirva como transición hacia un futuro más ilusionante, aunque no contar con los Orangemen siempre es un error.

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Indudablemente, la inesperada salida de Thompson a finales de agosto desestabilizó los planes de Boeheim, ya que limita en gran medida las posibilidades de un ‘frontcourt’ integrado por dos jugadores de corte defensivo: Chukwu y Sidibe. Ambos están dotados para cubrir las carencias de los últimos años en la zona, por lo que su función incluirá intimidar y rebotear. El peso anotador caerá sobre los exteriores: Battle será la referencia y estará acompañado de Howard, Thorpe (‘graduate transfer’) y Washington.

El primero debe dar un salto cualitativo tras una decepcionante campaña. La universidad sigue confiando en que explote su potencial y sus cualidades como distribuidor, mientras que espera suplir con Thorpe, un ‘combo’, los puntos y la experiencia de Gillon y White. De Washington no se preve un impacto inmediato, pero sí que vaya adquiriendo maneras. Buena parte del éxito de este equipo vendrá determinada por la capacidad de los bases para complementar el juego de Battle. En el puesto de alero tendremos al versátil eslovaco Dolezaj, que aportará tiro de tres y movilidad, así como a Brissett, uno de los mejores jugadores de Canadá, que ayudará muchísimo en ambas partes de la cancha. También debutará Moyer, tras pasar un año como ‘redshirt’ adaptándose al sistema.

Los Orange tratarán de redefinir su identidad sin la presión del verano pasado. El equipo es joven y hay muchas piezas nuevas para encajar, pero el potencial para crear un bloque competitivo es indiscutible. Probablemente lo mejor sea no ponerse objetivos fijos y tratar de batir los pronósticos.

Jugador a seguir: Tyus Battle

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Unida a su capacidad atlética, la determinación de Tyus Battle marca la diferencia en Syracuse. El de New Jersey sabe fabricarse sus tiros y anotar desde cualquier punto, lo que lo convierte –además de su dinámico ‘first step’– en un jugador muy difícil de defender. Con la libertad de la que dispondrá en la que puede ser su última temporada en la universidad, lo lógico sería que sus números aumentaran significativamente. Aun así, para ser uno de los mejores proyectos de la ACC también ha de sumar en otros aspectos del juego como la creación y el rebote.