Kansas Jayhawks

  • Conferencia: Big 12
  • Localización: Lawrence, Kansas
  • Pabellón: Allen Fieldhouse
  • Entrenador: Bill Self

Temporada 2016/17

  • Regular season: 28-4 (16-2 en la Big 12)
  • Big 12 Tournament: Cuartos de final ante TCU

Quinteto: Frank Mason III, Devonte Graham, Svi Mykhailiuk, Josh Jackson, Landen Lucas

Por Bryan García (@esperandomarzo)

Títulos nacionales, títulos de conferencia, títulos de temporada regular, galardones individuales al entrenador del año, la fortuna de entrenar y potenciar los valores personales y deportivos de algunas de las futuras estrellas de la NBA… Bill Self no tiene techo, y su hambre para devorar victorias no cesa con los años. Kansas es una de las grandes potencias históricas del baloncesto universitario, pero solo con fama no ganas títulos. Self es de esos técnicos capaces de llevar a un gran programa a cimas aún más altas si cabe; siempre desde la humildad, con un trabajo de reclutamiento atroz cada año por detrás y siendo capaz de sacarle la última gota de talento a todos los jugadores que ha entrenado. Estos últimos 14 años Kansas ha estado siempre en la cúspide del baloncesto, siempre luchando por el título nacional, justamente los años que lleva Bill Self en el programa.

La vida sigue igual en Lawrence, igual de prolífica. Curiosamente su temporada non-conference comenzaba con cierto sabor agridulce, cayendo derrotados en un duro encuentro ante la universidad de Indiana en el ya tradicional Armed Forces Classic en Hawaii, con una prórroga donde James Blackmon Jr. demostró que la defensa Jayhawk todavía dejaba mucho que desear. La tensión se respiraba entre el patriarcado del programa, más viendo que el siguiente rival en su calendario eran los Blue Devils de Duke, los grandes favoritos al campeonato nacional, que les esperaban en el Madison Square Garden para disputar el Champions Classic. La historia volvió a repetirse, y pese a las bajas de las grandes jóvenes figuras Devils los Jayhawks llevaron el encuentro al límite, pero esta vez un inspiradísimo Frank Mason III sentenciaba el choque en los últimos instantes.

Una victoria más que trabajada que, además, comenzaba a sembrar dudas en un rival directo de cara al título. Estos dos partidos supusieron un punto de inflexión para los Jayhawks, que sumaron un meritorio balance de 18 victorias consecutivas que les aupaba a posiciones de honor dentro del ranking nacional. Tras siete victorias consecutivas en la Big 12, sufriendo mucho ante equipos de menor categoría como TCU, Kansas State o Iowa State, los Jayhawks sumaron una merecida derrota en Morgantown ante West Virginia en un partido de mucha exigencia física. En una semana con un calendario muy duro, visitaban el Rupp Arena de Kentucky en el encuentro clave del SEC/Big 12 Challenge, que saldaron con una gran victoria frente a los de Calipari; y posteriormente recibían en Lawrence a uno de los programas revelación de la competición, Baylor Bears, que de manos de un colosal Josh Jackson les hacía subir como la espuma entre los favoritos al título.

Sin embargo, ese mismo fin de semana saltaría la sorpresa con su segunda derrota del año, de manos de una Iowa State que asaltaba el Allen Fieldhouse desde la línea de tres puntos, donde Deonte Burton y Naz Long sumaron hasta 12 canastas desde más allá del arco. Tras muchas semanas, Kansas mostraba algunos signos de debilidad, se veía que el duro entramado defensivo de Self no era inexpugnable y a Josh Jackson y a Frank Mason III se les podía frenar. Los Jayhawks sacaron ventaja de esa debilidad, y la demostraron en posteriores encuentros, donde se vengaron de West Virginia, volvieron a derrotar a Baylor también in extremis y volvieron a demostrar quién sigue siendo el número uno dentro de la Big 12 con su decimotercer título regular consecutivo. Cada año encuentran más programas dispuestos a arrebatarle la corona, pero de una forma u otra los Jayhawks acaban siempre en lo más alto de la conferencia.

Curiosamente, de diferente forma transcurrió el Big 12 Tournament. Los Jayhawks se plantaban como primer cabeza de serie del torneo sin Josh Jackson -suspendido por el programa por culpa de un incidente con un coche el pasado mes de febrero- ante unos Horned Frogs de TCU que ya durante la temporada habían avisado que podían dar más de un susto durante el año. Jamie Dixon mostró públicamente las vulnerabilidades de una Kansas que siempre se había mostrado muy seria en los encuentros importantes, y donde esta vez un colosal Frank Mason no fue suficiente. Aun así, nada o poco ha cambiado de cara al Tournament.

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Bill Self se ha alzado nuevamente con el galardón al Coach of the Year de la conferencia, y nuevamente apunta muy alto al mismo galardón a nivel nacional, pero esta Kansas no sería la misma sin Frank Mason III. El veterano base ha dado una clase de veteranía, liderazgo, pundonor y capacidad de sacrificio que a muchos jugadores profesionales ya les gustaría tener. Ha sido una clara extensión de Self sobre el parqué, y todos sus compañeros se han ganado su respeto. Siempre que han necesitado de sus puntos, Mason ha respondido. Si necesitaban un hombre que rompiese las defensas rivales, Mason ha respondido. Si necesitaban un perro de presa para machacar al base rival, Mason ha seguido dándolo todo. Es una barbaridad de jugador, y ha sido el mejor, no tiene mucha más historia. Veremos si se ve recompensado su trabajo con el premio al mejor jugador del año.

El tercer gran protagonista de estos Jayhawks ha sido sin duda Josh Jackson. Sin entrar en la dinámica protagonista de compañeros de promoción como Dennis Smith Jr., Lonzo Ball o Malik Monk, Jackson ha hecho una temporada muy seria ayudando al equipo, y de cara al draft se ha convertido en una de las opciones más seguras para las franquicias NBA. Anotación, rebote, capacidad atlética, sacrificio… un cúmulo de condiciones que raramente se ve en un freshman, y más en un programa de tan alto nivel. Hace de todo, y todo lo hace bien. Hay que tomarse con mucha ilusión su futuro a corto plazo, donde Andrew Wiggins o Joel Embiid pueden ser buenos espejos en qué fijarse.

De Kansas lo esperamos todo. Son ya cinco años sin pisar una Final Four, y nueve desde su último título nacional. Va siendo hora de engrosar su palmarés, y este parece un buen año para ello.

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