Gonzaga Bulldogs

  • Conferencia: WCC (West Coast)
  • Localización: Spokane, Washington
  • Pabellón: McCarthey Athletic Center
  • Head coach: Mark Few

Temporada 2016/17

  • Balance regular season: 32-1 (17-1 WCC)
  • Torneo de conferencia: Campeón al imponerse a St Mary’s.

Por Bastian García (@dostiroslibres)

Los Bulldogs van a por todo. En la mejor temporada de su historia, cuesta ver las fisuras de un equipo que por momentos en la temporada ha encontrado la definición del baloncesto perfecto. El equilibrio entre el juego interior y exterior ha encontrado el punto de sinergía ideal para un Few que desde el banquillo ha seguido dándole a los Zags la competitividad necesaria para no decaer en ningún momento de la temporada, todo ello a pesar de la presión por terminar invicto la temporada regular durante gran parte del año.

Tan sólo una BYU heróica en el último partido de la WCC, pudo plantar cara a unos Bulldogs de los que muchos critican su calendario, pero la realidad dice que victorias como las que obtuvo frente a Arizona, San Diego State o Iowa St son un papel más que sólido para creer por fin que los Zags pueden superar ese S16 y E8 que les ha sentado tan tan mal en la última década. Liderados por uno de los claros aspirantes a jugador del año, el aterrizaje de Nigel Williams-Goss en la plantilla de los Bulldogs ha sido como el bálsamo necesario para sacar el máximo potencial de un equipo con piezas destacadas en cada una de sus posiciones.

El ex de Washington llegaba como uno de los grandes transfers de la temporada, pero pocos imaginaban que su capacidad para generar y crear tendría un impacto tan positivo en una Gonzaga que parecía no encontrar el camino del éxito en los últimos años a pesar de dominar año sí, año también, su conferencia.

El panorama nacional es el ahora objetivo claro de un Few que cumple todas las papeletas para ser el entrenador del año y que dilucidirá si por fin Gonzaga es un equipo aspirante, no ya a Final Four, sino a alzarse con un título que parece que sin ninguna duda es el gran objetivo del año. Con Perkins en la dirección, Karnowski volviendo a su nivel tras sus problemas de espalda y un banquillo más que sólido con el freshman Zach Collins a los mandos, tan sólo una mala noche parece poder evitar el descalabro de unos Zags que sin embargo tienen en el Selection Sunday su piedra de toque. El comité no les terminó de valorar de manera merecida en la lista de los 16 mejores equipos de hace varias semanas, y esa derrota frente a BYU podría pasarle factura de cara a obtener ese seed #1 que  muchos esperamos.

19 finales consecutivas de la WCC, quinto título consecutivo en el torneo de conferencia y un potencial defensivo diferencial este año sí parecen ser el mejor aval para poner a los Zags en la élite del baloncesto colegial. Y su mejor baremo es el equilibrio entre experiencia y juventud. Los Bulldogs lo tienen todo para ganar.

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