Butler Bulldogs

  • Conferencia: Big East
  • Localización: Indianapolis, Indiana
  • Pabellón: Hinkle Fieldhouse
  • Entrenador: Chris Holtmann

Temporada 2016/17

  • Regular season: 23-8 (12-6 en Big East)
  • Big East Tournament: Cuartos de final ante Xavier

Quinteto: Kethan Savage, Avery Woodson, Kamar Baldwin, Andrew Chrabascz, Tyler Wideman

Por José Díaz (@zaid5x5)

La herencia de Brad Stevens sigue estando en buenas manos. El baloncesto como siempre pensamos que debía ser jugado, decíamos entonces y afortunadamente seguimos diciendo ahora gracias a que estos Bulldogs siguen interpretando su partitura a las mil maravillas. Nunca son los más fuertes, rara vez son los más talentosos. Pero difícilmente encontrarán a otros que jueguen mejor que ellos.

Temporadón. Irregular, sí, qué duda cabe. Pero temporadón al fin y al cabo. Piensen que Villanova es el número 1 oficial e indiscutible de la nación, piensen que esos Wildcats sólo han perdido tres partidos en todo el año… y de esos tres dos fueron contra Butler, obviamente en sus respectivos enfrentamientos de la Big East. Villanova llegó al Hinkle a primeros de enero presumiendo de su racha de 20 victorias consecutivas (sumando el final de la temporada pasada y el comienzo de ésta) y siendo uno de los pocos invictos que aún quedaban en la nación, todo lo cual obviamente no le sirvió de nada porque cayó 66-58. Pero mucho más sorprendente fue lo que sucedió el 23 de febrero en Filadelfia, lugar al que los Bulldogs llegaron como víctimas propiciatorias (como casi cualquier rival que llega a The Pavilion) para acabar llevándose el gato al agua (nunca mejor dicho) 74-66. A ver quién puede decir lo mismo.

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Pero hablábamos de cierta irregularidad, y para comprobarlo no estará de más echarle un vistazo al calendario. Empezaron como un tiro con ocho victorias consecutivas, no a unos cualquiera sino a equipos como Northwestern, Utah, Vanderbilt y hasta la mismísima Arizona. Y sin embargo fueron a perder en el sitio más insospechado, en cancha de unos Sycamores de Indiana State que aquella noche tuvieron casi su única alegría de la temporada. Vuelta a la senda victoriosa con otros tres triunfos de postín (su vecina Indiana, Cincinnati y la luego invicta Vermont) para acabar la non-conference con un espectacular 11-1. La Big East ya fue otra historia, claro. Una conferencia en la que puedes ganar a cualquiera (también dos veces a Xavier además de a Villanova) pero también te puede ganar cualquiera, incluso Georgetown, incluso la mismísima St. John’s en el estreno. Y con bajón final (derrota ante Seton Hall en casa, y ante Xavier en el primer partido del torneo de conferencia), para acabar con un balance global de 23-8 (12-6). Cierta irregularidad, sí… pero con muchísimos más claros que nubes por el camino.

Y todo esto, ¿con quién? Déjenme que mencione en primer lugar al impronunciable (e inescribible) Andrew Chrabascz y su infinita capacidad para generar juego (para sus compañeros y para sí mismo) desde el poste. El veterano Wideman y el prometedor Fowler le dan la réplica por dentro, a lo que hay que sumar la imprescindible aportación en todos los terrenos de Kelan Martin.

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Y lo de fuera no es menos interesante: al ya conocido transfer de Tyler Lewis (desde North Carolina State) se sumaron Avery Woodson (desde Memphis) y sobre todo Kethan Savage (desde la convulsa George Washington), base que fue ganando protagonismo y minutos según pasaban los meses para acabar marcándose un año sencillamente excelso. Y para el final me he dejado a la joya de la corona, el freshman Kamar Baldwin, prodigio de fundamentos que posee además una extraordinaria comprensión del juego. Como no podía ser de otra manera en este equipo.

Y las buenas manos de Chris Holtmann, claro. Uno de los principales candidatos a entrenador del año… y a escuchar cantos de sirena este verano. Esperemos por el bien de Butler que aún siga mucho tiempo en Indianápolis.