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Eliminatoria: Memphis Grizzlies vs San Antonio Spurs

La serie entre Playoffs y Grizzlies parece que ya es uno de los clásicos de Playoffs en los últimos años, y esto es porque nos encontramos con la quinta vez en que ambos se enfrentan, siendo que los Grizzlies recién van a jugar sus décimos Playoffs en la historia. En general, la historia no ha sido amable con los Grizzlies, quienes han perdido en cuatro de los cinco enfrentamientos, y los cuatro han sido por una barrida de 4-0. Eso si, cabe destacar que la única victoria Grizzly vino en el año 2011 cuando Memphis sorprendió al mundo eliminando a los Spurs por 4-2 cuando ellos eran los octavos clasificados y los Spurs los primeros. Para ver el último enfrentamiento entre ambos equipos no hay que ir muy lejos; los Spurs y Grizzlies se enfrentaron por última vez en la primera ronda del año pasado, pero esa era una serie que los Spurs posiblemente habían ganado antes de empezar debido a que no contaban ni con Marc Gasol ni con Mike Conley.

Este año los Grizzlies se encuentran bastante más sanos que en aquel entonces, quitando la falta de Tony Allen (que no deja de ser importante, dado que sería el encargado de defender a Leonard) y la serie promete bastante más que la última vez, donde los Spurs ganaron sus cuatro encuentros por un promedio de 22 puntos.

En sus primeros Playoffs sin Tim Duncan desde 1996, los Spurs llegan siendo uno de los favoritos al título en la temporada, quizás solo por detrás de los Golden State Warriors. Con 61 victorias, y aun de lejos el equipo con más experiencia en Playoffs y Kawhi Leonard jugando a un nivel altísimo, el equipo de San Antonio no podría llegar a Playoffs en mejor forma.

Los Grizzlies, por el contrario, a pesar de venir más sanos, tuvieron un final de temporada que dejó bastante que desear, y si quieren hacer una buena serie, tendrán que mejorar considerablemente su juego. Tampoco hay que hacer sonar todas las alarmas si, dado que esta no sería la primera vez en que un equipo tiene un final flojo de temporada solo para después apretar el acelerador una vez llegados los Playoffs.

Contrario a otros años, esta vez los Spurs vienen con una clara referencia ofensiva en Kawhi Leonard. Si bien es cierto que Leonard se consagró como gran jugador y élite defensiva hace unos cuantos años, este es el primer año donde Leonard se ha convertido en una clara primera espada ofensiva, y una muy buena además. Si Leonard juega a un buen nivel en Playoffs, los Spurs con casi total seguridad serán un rival que nadie querrá ver, y pondría las cosas muy complicadas para Memphis.

Por el otro lado, los Grizzlies esta vez cuentan con sus dos mejores jugadores hoy en Mike Conley y Marc Gasol, lo cual definitivamente hace de esta serie una mucho más interesante. Con estos dos jugadores la ofensiva de Memphis puede fluir mucho mejor, y además ayudan al equipo a mantener su fama como uno de los mejores equipos defensores de la liga.

En esta serie se enfrentan dos equipos con experiencia en Playoffs. Los Grizzlies llevan formando parte de éstos cada año desde el 2011, siempre con este núcleo de Mike Conley, Marc Gasol y Zach Randolph, mientras que los Spurs entran a, nada más y nada menos, que sus vigésimos Playoffs consecutivos. La última vez que los Spurs no entraron a Playoffs, Michael Jordan seguía ganando títulos con los Bulls y la princesa Diana aun estaba viva.

Durante la temporada, ambos equipos se enfrentaron cuatros veces, ganando cada uno dos partidos, siendo el último hace no mucho, el 4 de abril, donde los Spurs le ganaron a los Grizzlies en overtime.

Lo cierto es que casi todo favorece a los Spurs para llevarse esta serie, aunque los Grizzlies tienen herramientas para hacerla una serie interesante, pareciera ser que la historia, donde la tendencia ha sido ver a San Antonio salir victorioso, se debería mantener, aunque lo normal sería que en esta ocasión no sea en una barrida como en las otras cuatro ocasiones en las que San Antonio ha derrotado a Memphis. Un equipo con Marc Gasol y Mike Conley está en capacidad de disputar un partido contra cualquiera, y aunque eso finalmente posiblemente no sea suficiente para superar a Leonard, Aldridge y el mando de Popovich en una serie, debería dar para hacerla interesante.

Los Grizzlies tendrán que jugar a su mejor nivel, y esto tiene que aplicar a ambos costados siquieren tener alguna oportunidad. Tienen que hacer que San Antonio juegue peor y jugar ellos muy bien si quieren tener una posibilidad de ganar esta serie, la cual, ciertamente, depende más de San Antonio, que si no sufre alguna caída, deberían llevarse esto jugando como lo hacen siempre.

Salvo alguna sorpresa, esta es una serie que San Antonio debería llevarse en cinco partidos partidos, seis si Memphis responde muy bien o cuatro si, por el contrario, Memphis no demuestra ninguna mejora con respecto a su final de temporada.

Eliminatoria: Los Angeles Clippers vs Utah Jazz

Los Clippers y Jazz se enfrentan en Playoffs en lo que promete ser una de las series más interesantes de la primera ronda. Los Jazz llevan ya un par de temporadas mostrando señas prometedoras que no terminaban de consagrarse del todo, mientras que los Clippers son ya un equipo veterano que lleva manteniendo el mismo núcleo varios años, el cual les ha dado siempre sólidos resultados, aunque todavía menos de los posiblemente esperados.

Los más jóvenes Jazz viven de que Gordon Hayward, que lleva ya un tiempo siendo un gran jugador, finalmente se ha consagrado como una legítima estrella en la liga, y además viene acompañado de una de las mayores presencia defensivas en la pintura en Rudy Gobert, y la gran labor por fuera de George Hill, que está marcando la mejor temporada de su carrera.

Los veteranos Clippers siguen siendo una presencia fuerte en el Oeste, y su pareja de estrellas sigue siendo una élite en la liga, que gana incluso más poder con la presencia de DeAndre Jordan en la pintura. Son un equipo con mucha experiencia, y seguramente hambriento por quitarse esa espina de no poder nunca pasar de segunda ronda.

Quizás la figura más determinante del posible resultado de esta serie sea Gordon Hayward. Los Jazz son aún muy jóvenes y les falta experiencia, quitando a un par de jugadores, y la manera de sobrellevar eso será que Gordon Hayward responda a la ocasión. Estos serán los primeros Playoffs de los Jazz desde el 2012, y como vayan a responder es una completa incógnita, situación en la que una buena estrella resulta incluso más importante, no sólo por su propio juego, pero por elevar el del resto. Hayward tiene que tomar bien ese rol de líder del equipo.

Con todo su núcleo siendo agentes libres este verano, esta podría ser la última oportunidad de este grupo de hacer algo especial en Playoffs, y el hambre que demuestren por hacerlo será clave. Se pueden esperar actuaciones sólidas de Griffin y Paul, pero necesitarán más que eso, necesitan demostrarse capaces de resolver los partidos, cosa que les ha fallado en los últimos años varias veces.

El duelo defensivo entre Rudy Gobert y DeAndre Jordan también podría ser fundamental. Ninguno de ellos debería resultar particularmente impactante en ataque, pero en defensa pueden determinar partidos. Aunque el duelo propiamente dicho entre ellos carece de emoción, el impacto que tengan sobre el resto de los rivales podría ser clave. Incluso en esta era de triples, evitar las canastas por dentro sigue siendo de vital importancia.

Ambos equipos tuvieron varios problemas con las lesiones durante la temporada, por lo que incluso estando donde están, posiblemente podrían haber conseguido marcas incluso mejores, lo que habla muy bien del nivel que promete la serie.

La juventud e inexperiencia podría pesarle bastante a los Jazz finalmente, y seguramente sea el principal factor que determine esta serie a favor de los Clippers, quienes por el contrario, son uno de los equipos que llega a Playoffs con más experiencia, tanto en la calidad individual de los jugadores como en la colectiva como grupo. Para los Jazz estos Playoffs serán de gran importancia, pero su valor quizás tenga más una vista hacia el futuro. Es una gran oportunidad para ganar experiencia, aprovechar de aprender de sus veteranos rivales y llegar el próximo año con más experiencia a intentar hacer unos Playoffs bastante mejores. El futuro de los Jazz es muy prometedor, pero quizás no estén del todo listos ahora mismo.

Todo esto pone a los Clippers como un claro favorito, pero cabe recordar que el nivel de los equipos es bastante parejos, y al final, los factores que ponen a los Clippers por encima no dejan de ser subjetivos, cosas que aunque suelen seguir una tendencia, siempre puede haber ocasiones especiales donde dicha tendencia se rompa, por lo que los Clippers están lejos de estar en una situación acomodada. Los Angeles tiene todas las de ganar la serie, y por lo comentado anteriormente, seguramente tengan la vista puesta mucho más lejos ahora mismo. Seguramente están apuntando ya a los Warriors que posiblemente se encuentren en segunda ronda. Será clave que no se caigan en el agujero que tienen en frente por intentar cuidarse en exceso del acantilado que está a lo lejos.

Al final del día, Chris Paul sigue siendo un base que en el futuro estará en el Hall of Fame con total certeza y actualmente sigue siendo un base élite en la liga, y uno de los jugadores más determinantes que tiene la NBA hoy, cosa que posiblemente le cueste muy caro a los Jazz, quienes dependerán mucho de George Hill para intentar contener al base proveniente de Wake Forest.

Si no tenemos mayores sorpresas, no sería de extrañar que los Clippers acaben resolviendo esta serie en cinco o como mucho seis partidos, en general, disputados. Sería raro que necesite de un séptimo partido para resolverse, pero también es cierto que lo normal sería encontrarse con unos cuantos partidos que no se consigan resolver hasta los minutos finales, situación en donde los Clippers deberían tener la ventaja en esta particular serie.

LOS ANGELES LAKERS

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Los Lakers no habían tenido tanto cambio desde el fin de una temporada hasta el principio de la otra en muchísimo tiempo, y viniendo en una constante caída en los últimos años, finalmente parece que a la franquicia le toca no sólo cambiar de página, sino que cambiar de libro.

Los jugadores que marcan eras son poquísimos, y los jugadores que han pasado 20 años con un solo equipo se reducen a sólo uno: Kobe Bryant. Pero nada es eterno y todo tiene un fin. La estrella de los Lakers puso punto y final a su carrera con una actuación de la cual se seguirá hablando por muchos años, consiguiendo salir de la cancha en sus términos, contrario a lo que mostraba toda la temporada, o quizás todo el período tras aquella demoledora ruptura del talón de Aquiles. Tras una temporada que no quedará en el olvido sólo por ser el tour de despedida de Kobe Bryant, los Lakers entran este año a una era completamente nueva; llena de incertidumbres, pero también llena de ilusión y nuevas esperanzas.

Acabada la temporada pasada, el primer gran y necesario paso que dio la franquicia fue despedir a Byron Scott, que aunque no fue el único culpable, no había conseguido ganar ni hacer progresar al equipo, perdiendo eventualmente el apoyo de fans, jugadores y oficinas. A cambio, apuestan por el ex-jugador del equipo, primera vez entrenador jefe y asistente de los Warriors de récord (habiendo estado a cargo casi toda la primera mitad de la temporada pasada), Luke Walton. Primer gran paso a un comienzo fresco: un entrenador novato.

El siguiente gran paso fue hacer la elección más fácil del draft pasado. No necesariamente porque Brandon Ingram fuese el mejor, pero si porque había dos claros favoritos: Brandon Ingram y Ben Simmons. Con Simmons yendo a Philadelphia, no había ningún seguidor del draft que no supiese que Brandon Ingram acabaría en Los Angeles. El rookie de 19 años es considerado un talento de alto nivel que podría apuntar a All-Star e incluso más.

Todo sea dicho, ha tenido un comienzo de pretemporada lento, pero algunas de sus cualidades ya se han visto. Eso si, pareciera ser que este será principalmente un año de aprendizaje para él. Ingram es un jugador con unas grandes cualidades físicas gracias a una buena combinación de altura y velocidad, aunque a día de hoy tiene una masa muscular nula. Desde ya demuestra aptitud como defensor y debería ser un buen tirador en la NBA. La clave será acostumbrarse al ritmo e intensidad de la liga. Además de Ingram, los Lakers suman a Ivica Zubac, quien parece tener buenas capacidades, aunque en una rotación llena de hombres grandes, posiblemente no vea muchos minutos en esta próxima temporada.

En verano, los Lakers renovaron a Jordan Clarkson como gran prioridad y además trajeron de vuelta a Tarik Black  y Marcelo Huertas, que en la pasada campaña demostraron un buen nivel en tiempo limitado. Las grandes firmas en un mercado donde no tenían mayores opciones fueron el veterano Luol Deng que venía de dos campañas en Miami actuando como un líder, reconocido por una sólida capacidad defensiva y por ser un buen jugador en ataque. También optaron por apostar por Timofey Mozgov, quien viene de ganar un anillo con los Cavaliers, aunque inesperadamente frente a lo que parecía un constante progreso, se vio fuera de la rotación regular en los Playoffs en que el equipo ganó el anillo. Otras apuestas del equipo son el ex número 5 del draft Thomas Robinson, una apuesta interesante a precio mínimo, el base veterano José Manuel Calderón que viene a hacer de segundo base y posiblemente de mentor para D’Angelo Russell y Yi Jianlian, que viene a intentar revivir su carrera en un contrato muy dependiente del nivel que demuestre.

Todas las nuevas adquisiciones se suman al joven núcleo que se mantiene de D’Angelo Russell, Julius Randle. Jordan Clarkson, Lou Williams, Nick Young, Larry Nance, Anthony Brown y quizás Metta World Peace. De este grupo, quizás la mejor noticia ha sido D’Angelo Russell, que aunque sólo sea pretemporada, está comenzando a mostrar dotes de estrella y rápidamente se está instalando como estrella del equipo, lo cual sería una gran noticia para los Lakers, que apostaron por el con el pick 2 del draft pasado.

Los Lakers de la próxima temporada son difíciles de predecir, pero quizás la apuesta más segura sea decir que aun no estén preparados para hacer mucho en la temporada, y lo más importante para el equipo sea crecer y mostrar crecimiento con respecto a la temporada pasada. Russell, Randle e Ingram podrían ser un núcleo para varios años si sale bien, y es un proyecto prometedor a tener para apostar. Pase lo que pase, si los Lakers quieren apostar por este grupo, será clave que hagan todo lo posible para ganar, para empezar a salir de la dinámica perdedora que han estado empezando a tener en los últimos años y así los jóvenes comienzan a adquirir valiosa esperanza. Luke Walton tendrá un rol clave intentando asegurar el mayor número posible de victorias mientras da experiencia a los jóvenes al mismo tiempo. A pesar de que el equipo aun tiene posibilidades de convervar su pick, el cual fue traspasado a Phoenix (y ahora pertenece a Philadelphia) por Steve Nash, los Lakers seguramente harán lo posible para obtener los mejores resultados posibles, y un buen año (en términos de desarrollo) ahora mismo les vale más que otra elección alta de draft, teniendo ya un más que sólido núcleo de jugadores jóvenes.

Este es un año que crea ilusión para el equipo, y el momento perfecto para empezar con una buena introducción un libro nuevo. Comienza una nueva era para el equipo.

Eliminatoria: San Antonio Spurs vs Oklahoma City Thunder

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Ya van a ser tres los enfrentamientos que han tenido los Thunder de Durant y Westbrook contra los Spurs de Duncan, Parker y Ginobili (que ahora son más de Leonard), y eso en tan solo cinco años, lo que demuestra un poco el nivel que ambos equipos han tenido en los últimos años.

Con los Spurs barriendo fácilmente a unos Grizzlies muy mermados por las lesiones y los Thunder ganando 4-1 a unos Mavericks que tampoco brillaban por estar sanos (siendo que aun con todo el mundo sano, los Thunder y Spurs eran los claros favoritos en sus respectivas series), esta serie de segunda ronda fue la primera en definirse de los Playoffs con bastante diferencia, por lo que ambos equipos llegarán al primer partido con más que suficiente descanso.

La primera vez que ambos equipos se vieron fue en el 2012 en Finales de Conferencia, donde los Spurs venían haciendo unos Playoffs perfectos (habían barrido sus dos series anteriores), y parecía que eso continuaría tras ganar los primeros dos partidos contra los Thunder. Sin embargo, Kevin Durant, Russell Westbrook, y en ese entonces, James Harden, consiguieron darle un giro de 180º a la serie y a los Playoffs de los Spurs, que después de ponerse 2-0 arriba y 10-0 en los Playoffs, perdieron los siguientes cuatro partidos y los Thunder ganaron el paso a las Finales (donde perdieron contra los Heat de LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh). El segundo encuentro entre ambos equipos se dio dos años más tarde y en la misma ronda, y todo se veía más o menos parecido, excepto que los Thunder ya no contaban con James Harden. En esta ocasión, fueron los Spurs quienes se llevaron la mejor parte, y al igual que los Thunder antes, ganaron la serie 4-2. Este año adelantaron su encuentro a segunda ronda, pero eso no la hace menos especial, ya que ambos llegan tras hacer excelentes temporadas.

Los Spurs y Thunder no podrían tener estilos de juegos más distintos, pero ambos claramente han dado buenos resultados. Mientras Popovich y los Spurs promueven un juego de mayor movimiento y basado en una aportación más equitativa (aunque cada día más centrada en Kawhi Leonard), los Thunder juegan prácticamente todas sus posesiones a través de Russell Westbrook o Kevin Durant, aprovechando la enorme capacidad individual de ambos jugadores para anotar y crear.

La temporada regular no hace más fácil decidir si alguno sale mejor en los encuentros entre ambos equipos, ya que terminaron 2-2 en los cuatro enfrentamientos que tuvieron. Abrieron la temporada en un partido donde Kawhi Leonard anotó un entonces máximo de carrera de 32 puntos (está a apenas un punto de su actual máximo), y además hizo un buen trabajo frenando a Kevin Durant, quien anotó 22 puntos con un 6/19 de campo, pero sin embargo, el mejor trozo del pastel se lo llevaron los Thunder igualmente, quienes triunfaron 112-106 gracias a 33 puntos y 10 asistencias de Russell Westbrook. En el segundo encuentro se dio casi 5 meses después, y los Spurs se llevaron el partido con Leonard y Aldridge liderando el ataque y anteponiéndose a un sólido Kevin Durant pero un Russell Westbrook que no jugó muy bien por 93-85. En el tercer enfrentamiento los Spurs descansaron a los titulares y Westbrook y Durant se los hicieron pagar, ganando fácilmente 111-92, y finalmente, en el último encuentro casi al final de la temporada, los Spurs, esta vez con todos los titulares, apenas consiguieron ganar a los Thunder en Overtime, a pesar de que Russell Westbrook y Kevin Durant descansaron.

La primera gran clave se dará en el enfrentamiento que nadie se querrá perder: Kevin Durant vs Kawhi Leonard. Durant es una de las mayores fuerzas anotadoras de la liga mientras que Kawhi Leonard hace poco levantó el trofeo del Jugador Defensivo del Año por segundo año consecutivo. Ambos juegan en la misma posición, y más allá de la serie, quizás ningún duelo individual pueda llegar a ser tan interesante como el que veremos este año entre estos dos jugadores.

La segunda clave se dará en la diferencia que pueda hacer el aporte comunitario de los Spurs contra el poderío de Russell Westbrook, quien quizá vea bastante balón en esta serie al tener una clara ventaja contra sus potenciales defensores (y con Leonard ocupado con Durant). Westbrook posiblemente tenga que mostrar un gran nivel para que los Thunder tengan oportunidades, y por el contrario, las rotaciones ofensivas y defensivas de los Spurs tendrán que estar al mejor nivel para poder hacer algo contra las estrellas de Oklahoma.

Finalmente, será clave ver que hacen los demás jugadores de Oklahoma City, su aportación o desaparición podría resultar siendo un factor decisivo en la serie. Si jugadores como Ibaka, Kanter, Waiters y Adams brindan un serio y constante aporte a los Thunder, la situación se le podría complicar mucho a los Spurs.

Ante todo, este enfrentamiento es el más prometedor de la segunda ronda, con ambos equipos jugando a un nivel altísimo, el choque de estilos hace de esta eliminatoria algo intrigante, una serie que ningún fan del baloncesto debería perderse. Ambos equipos son considerados unos candidatos al anillo (aunque los Spurs más después de una histórica temporada algo tapada por la de los Warriors) y el resultado final es casi imposible de predecir. No sería ninguna sorpresa que esta serie termine yéndose a siete partidos y que lo único que realmente defina la serie sea la ventaja de local que poseen los Spurs.

El pase a la Final de Conferencia debería salir bastante caro.

Las 10 grandes actuaciones de la temporada

Un final de ensueño para Kobe Bryant (60 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias) – 13 de Abril vs Utah

En su último partido de su carrera, Kobe Bryant nos dio un espectáculo para el recuerdo, anotando 60 puntos por sexta y última vez en su carrera ayudando a los Lakers a ganar a los Jazz en el último partido de la temporada. Kobe Bryant anotó estos 60 puntos con 37 años, cuando el jugador más viejo en anotar 60 puntos antes era Wilt Chamberlain con 32 años. Además de eso, es la mejor marca de cualquier jugador en el último partido de su carrera. El récord lo tenía Jordan Crawford (41 puntos en el 2014) y entre los miembros del Hall of Fame, el récord lo tuvo John Havlicek por muchos años con 29 puntos en otra de las noches de cierre más memorables de la historia (esa misma noche David Thompson anotó 73 puntos y George Gervin 63).

Kobe anotó 15 puntos seguidos (y dio una asistencia después) para ayudar a los Lakers a superar una déficit de 10 puntos con 3 minutos por jugar. Después de una devastadora lesión de tendón de Aquiles y unos años a un nivel muy lejano al suyo, Kobe Bryant consiguió dejar el escenario bajo sus propios términos

“Mamba Out.”

Anthony Davis emula a Shaq y Wilt (59 puntos, 20 rebotes, 4 asistencias)  – 21 de Febrero @ Detroit

Durante la pasada temporada, Anthony Davis hizo números impresionantes mientras lideraba a los Pelicans a los Playoffs, convirtiéndose quizás en el jugador más hablado del año junto con el MVP Stephen Curry y el runner-up James Harden. Davis rápidamente creció al estatus de uno de los mejores jugadores de la liga, llegando a rankear como segundo mejor jugador de la liga en los rankings anuales tanto de ESPN como de Slam, de cara a esta temporada. Quizás no ha vivido para eso, y su temporada ha sido algo decepcionante (para los estándares establecidos), pero Davis ha demostrado que sigue siendo uno de los mejores jugadores de la liga y un potencial enorme. Sin llegar a cumplir los 23 años todavía (22 años y 347 días) anotó estos 59 puntos, los cuales acompañó de 20 rebotes, cosa que sólo han conseguido Shaquille O’Neal una vez en Marzo del 2000, Elgin Baylor dos veces y Wilt Chamberlain 33 veces. Además de eso, Davis acompañó sus números con un TS% de 76.8%, lo cual es incluso superior al 68.3% que consiguió Shaq en su gran noche. Todo eso sirvió para que los Pelicans consiguieran una dura victoria ante los Pistons. Ésta bien podría ser considerada la mejor actuación individual del año. Por lo bajo, es la mejor marca anotadora.

Damian Lillard domina a los todopoderosos Warriors después de no ir al All-Star (51 puntos, 7 asistencias, 6 robos, 31 minutos) – 19 de Febrero vs Warriors

Inmediatamente después del All-Star, al cual no había sido elegido, Damian Lillard dejó claro al mundo el error que se cometió al no seleccionarle anotando un máximo de carrera de 51 puntos para masacrar a los todopoderosos Warriors y su temporada histórica. Lillard requirió de tan sólo 31:06 minutos para anotarlos, siendo es la segunda menor cantidad de tiempo jugada por alguien que llega a los 50 puntos en un partido, muy ligeramente por detrás de Kobe Bryant (31:00). Además de eso, Lillard se convirtió en conseguir mínimo 51 puntos, 7 asistencias y 6 robos desde que la NBA comenzó a contabilizar los robos en 1973. Para dar un poco más de crédito, fue apenas la segunda vez en la historia que un equipo gana de 30 o más puntos a un equipo que está más de 40 partidos por sobre el 50% de victorias (la última vez fueron los Syracuse Nationals contra los Boston Celtics en 1960).

Jimmy Butler anota 40 puntos en una mitad (53 puntos, 10 rebotes, 6 asistencias, 3 robos) – 14 de Enero @ Philadelphia

Cuando se trata de records de anotación, es particularmente difícil dejar alguna huella en Chicago, ya que un tal Michael Jordan tiene muy acaparados los récords de la franquicia. Sin embargo, Jimmy Butler continua dejando su marca en los Bulls y perfilándose como uno de los grandes picks del draft más bajos (pick 30 del 2011). Entre jugadores elegidos igual o más bajos que él en el draft, sólo Michael Redd y Gilbert Arenas han conseguido anotar más puntos en un partido. Los 40 puntos que anotó en la segunda mitad fueron un récord de franquicia en una mitad superando los 39 que anotó Michael Jordan a los Bucks en 1989. Los 53 puntos ayudaron a los Bulls a superar a los Raptors.

Stephen Curry iguala el récord histórico de triples en un partido (46 puntos, 6 rebote, 12 triples anotados) – 27 de Febrero @ Oklahoma City

Incluso antes de que estuviese haciendo esta temporada histórica, o incluso antes de que ganase su primer MVP, ya muchos se preguntaban cuando llegaría el día en que Stephen Curry consiguiese  el récord de triples en un partido. A día de hoy queda bastante claro que no ha habido un jugador que meta tantos triples como lo hace Curry actualmente, pero la marca de 12 triples compartida por Kobe Bryant y Donyell Marshall parecía una barrera invisible. Cuatro veces Curry había conseguido 10 o más triples, y en dos de esas ocasiones se había quedado en 11, pero no había conseguido llegar a los 12 hasta este partido contra los Thunder, un emocionante duelo contra Kevin Durant y Westbrook donde alcanzó el triple número 12 con un espectacular tiro para ganar el partido. Una marca que sólo sirve para destacar aun más la temporada que está teniendo el base de los Golden State Warriors.

La noche mágica de Stephen Curry (53 puntos, 4 rebotes, 9 asistencias y 4 robos en 35 minutos) – 31 de Octubre @ New Orleans

Se podría hacer una lista bastante larga de grandes partidos de Curry este año, pero éste no podría faltar en ninguna de ellas, ya que fue su máxima anotación de la temporada en un partido donde dominó contra los Pelicans, y además de anotación aportó un poco de todo. El partido vino muy temprano en la temporada, cuando se esperaba que los Pelicans fuesen equipo de Playoffs y cuando, a pesar de que sabíamos que tendría buena temporada, no teníamos ni idea de lo bueno que iban a ser los Warriors y Curry. Con este partido comenzamos a darnos una idea de lo que se venía. Además de 53 puntos en algo menos de 36 minutos, Curry aportó 4 rebotes, 9 asistencias y 4 robos.

Kemba Walker responde en el clutch (52 puntos, 9 rebotes y 8 asistencias) – 18 de Enero vs Utah

El día de Martin Luther King siempre es una fecha especial y celebrada en la NBA, y Kemba Walker le rindió homenaje como ningún otro. Poco después de que en la misma jornada los Knicks ganasen a los 76ers en el primer partido en la historia del MLK Day que se iba a 2 prórrogas, la segunda vez tardaría menos, con los Hornets y Jazz repitiendo la hazaña sólo un poco más tarde. El partido parecía un partido más en principio, Walker estaba teniendo una gran noche con 35 puntos en un partido muy disputado, pero lo mejor aun estaba por venir. A pesar de que falló dos tiros que podría haber dado la victoria a los Hornets (al final del último cuarto y al final del primer tiempo extra), Kemba Walker puso el equipo a sus espaldas una vez llegaron las prórrogas, y lo hizo excelente. El base de los Hornets anotó 17 puntos en los tiempos suplementarios para que su equipo pudiese llevarse la victoria, y el acabó con 52 puntos, que además se aproximó al triple-doble con 9 rebotes y 8 asistencias.

DeMarcus Cousins confirma que tiene que ser un All-Star (56 puntos, 12 rebotes, 4 asistencias) – 25 de Enero vs Charlotte

Los Kings no pudieron llevarse la victoria, pero definitivamente no fue por culpa de Cousins, que con este partido prácticamente confirmó que este año si participaría en el All-Star. El pívot anotó  56 puntos, lo cual supone un récord para los Sacramento Kings como tal (aunque no un récord de franquicia, ya que ese récord lo tiene Jack Twyman con 59 puntos 1960 con los Cincinnati Royals) y la más alta de la franquicia desde que Oscar Robertson anotó la misma cantidad en 1963 (al igual que Twyman, con los Cincinnati Royals). Cousins es apenas el tercer jugador en llegar a los 50 puntos con los Sacramento Kings como tal (Chris Webber y Kevin Martin los otros). Cousins anotó sus últimos puntos igualando el marcador 126-126, pero después fue expulsado por faltas en las últimas posesiones y los Hornets ganaron el partido con un triple de Troy Daniels. Al nivel que estaba Cousins, es imposible evitar preguntarse si quizás se hubiese mantenido en pista, esto sería una victoria de Sacramento y un par de puntos para Cousins, per o eso quedará para siempre como hipótesis solamente.

Kyle Lowry tiene la mejor noche de su carrera ante los Cavs de James (43 puntos, 5 rebotes, 9 asistencias y 4 robos) – 26 de Febrero vs Cleveland

En la misma noche que Chris Paul tenía su mejor partido de la temporada (40 puntos, 8 rebotes y 13 asistencias contra Sacramento), Kyle Lowry hacía lo suyo en un duelo contra su rival más directo: los Cleveland Cavaliers. Los Raptors y Cavs entraban al partido como los dos mejores récord del Este (y así terminaron la temporada también) y Lowry protagonizó un espectáculo. Además de anotar un máximo de carrera con 43 puntos, hizo un poco de todo capturando 5 rebotes, repartiendo 9 asistencias y robando 4 balones. Pero quizás más importante fue que anotó la canasta ganadora con 3 segundos restantes de partido que le dio la victoria a los de Toronto.

Westbrook y Durant se combinan para 91 puntos en un comeback con épico final (Russell Westbrook 48 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias y Kevin Durant 43 puntos y 12 rebotes) – 30 de Octubre @ Orlando

Uno de los partidos más entretenidos de la temporada vino cuando esta estaba recién empezando, y fue uno que vio a los Thunder enfrentándose a los Magic con tanto Westbrook como Durant teniendo unas de las mejores actuaciones del año. Aunque los Thunder eran el claro favorito, Victor Oladipo y compañía no se los iban a dejar tan fácil a los de Oklahoma City. Orlando comenzó dominando el encuentro, pero la pareja Westbrook-Durant no se iba a dejar vencer fácilmente, y a pesar de entrar perdiendo por 18, los Thunder armaron una remontada que terminó forzando tiempos extras en un duelo lleno de tiros tremendamente “clutch”. Westbrook terminó con 48 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias y Kevin Durant hizo lo suyo con 43 puntos y 12 rebotes, mientras que por el otro lado Tobias Harris se quedó en 30 puntos y Oladipo consiguió su segundo triple-doble de su carrera con 21 puntos, 13 rebotes y 10 asistencias, además de algunas canastas heroicas, aunque se quedase ligeramente corto finalmente.

Portland Trail Blazers

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Nadie daba nada por ellos. Eran candidatos a liderar la parte de atrás  de la Conferencia Oeste para adelante luego de perder a LaMarcus Aldridge, Nicolas Batum, Wesley Matthews y Robin Lopez, todos titulares en la pasada campaña y que ahora vestían otra camiseta. A cambio les llegaban jugadores como Ed Davis, Al-Farouq Aminu, Alan Crabbe, Mason Plumlee o Gerald Henderson, nombres que ni de cerca podían reemplazar lo perdido. Lo único que parecía de verdadero valor en el equipo era Damian Lillard, pero aunque todos veían a los Trail Blazers como un equipo que se dedicaría a “tankear” para empezar una reconstrucción, los de Oregon tenían otros planes en mente.

Los Blazers venían de una temporada de 51 victorias, y no tenían a ningún rookie de gran potencial o algo por el estilo, aunque si un equipo bastante joven, el cual probó ganar una experiencia enorme en lo que progresaba la temporada. Comenzaron bastante lentos, y aunque ganaron cuatro de sus primeros seis partidos, el equipo entró después en una racha de siete derrotas consecutivas, de la cual les costaría bastante escalar. Se pasaron todo el año 2015 muy por debajo de la mediocridad, y no fue hasta finales de Enero cuando todo empezó a cuajar. Lo primero era que Damian Lillard de principio a fin estaba teniendo una gran temporada, pero eso entraba dentro de lo esperado; la grata sorpresa para los Blazers fue el gran surgimiento de C.J. McCollum, que por primera vez en su carrera tuvo una verdadera oportunidad de tener un rol importante, y la aprovechó de lleno, debutando en la temporada con 37 puntos, lo que marcaría un poco una gran temporada para el escolta, que acabaría promediando más de 20 puntos como un perfecto escudero para Lillard, y posiblemente el gran favorito para ganar el premio al jugador más mejorado del año. Repentinamente, los Blazers tenían uno de los mejores perímetros de la liga.

A finales de Enero, la temporada comienza a mejorar considerablemente. Como por esta altura en la temporada, se anuncian los jugadores que participarán en el All-Star, y contra muchos pronósticos, Lilllard no formó parte de ellos incluso cuando hubo que llamar reemplazos. Aunque haya sido una pena para Lillard, quizás haya sido una bendición para él y su equipo, porque a partir de ahí, tanto los Blazers como él comenzaron a jugar a un gran nivel. Comenzando el 23 de Enero contra los Lakers, los Blazers entraron en una racha donde ganaron 11 de 12 partidos y 14 de 16. En mitad de esta racha estuvo el descanso del All-Star, al cual nuevamente cabe destacar que Lillard no acudió, e inmediatamente saliendo del All-Star, literalmente en el primer partido después de éste, el base tuvo el mejor partido de su carrera, anotando 51 puntos en poco más de 31 minutos y destruyendo a los todopoderosos Warriors en el proceso con un marcador final de 137-105. Un partido que dejó el mensaje claro. Quizás el próximo año se piensen dos veces antes de no votar a Lillard si repite el nivel de este año.

Después de aquel gran parcial, donde consiguieron ponerse con récord positivo con un récord de 33-28, pero después de eso, volvían a tener un mal momento, en buena parte por un calendario bastante complicado. En los siguientes 12 partidos tuvieron 9 fuera de casa y 9 contra equipos de Playoffs (y un décimo contra los Wizards que estaban en la pelea también). En aquel parcial perdieron 8 partidos, y apenas consiguieron mantenerse sobre el 50% de victoria. A estas alturas tenían un balance de 37-36, y comenzaba a ponerse en duda su participación en Playoffs. Sin embargo, volvieron a tomar impulso y cerraron los últimos 9 partidos ganando 7, perdiendo sólo en una visita a Golden State y una sorpresa por parte de los Timberwolves que ganaron en Portland con canasta de último segundo del rookie Karl-Anthony Towns.

Dentro de las malas noticias, los Blazers perdieron a Meyers Leonard por toda la temporada por un hombro izquierdo dislocado y tienen a Chris Kaman como duda para el primer partido de los Playoffs, pero el resto del equipo está bastante sano.

Tal y como sucedió durante toda la temporada regular, se espera que toda la carga ofensiva la lleven Damian Lillard y C.J. McCollum, que por lo demás, parece ser lo más efectivo dada la configuración de la plantilla, mientras que jugadores como Ed Davis pueden resultar claves para aportar en defensa y dar energía al equipo.

En general, la situación del equipo se ve bastante complicada. Los Clippers son los claros favoritos en la primera ronda y con buenas razones, dado que además de tener pocas opciones en ofensiva, los Blazers tienen poquísima experiencia de Playoffs. Sin embargo, poco se puede criticar a un equipo que no sólo ha superado sus expectativas, sino que directamente las ha destrozado como ningún otro equipo en la liga. Buena parte de ello hay que agradecérsela a Terry Stotts, que aunque no va a ganar un premio al entrenador del año (hay uno por ahí que llevó a un equipo a un récord de 73 victorias), merecerá por lo menos menciones, las cuales seguro tendrá.

Los Blazers son un equipo bastante joven, y la experiencia de Playoffs les resultará bastante valiosa, aun más cuando se enfrentan a un equipo que ya tiene una buena cantidad de experiencia. Para Damian Lillard, enfrentarse a Chris Paul puede ser una experiencia invaluable, y un reto que seguramente espera con ansias.

Dicho todo eso, aunque no hay muchas expectativas sobre ellos para estos Playoffs, al final del día, es lo mismo que se decía antes de que comience la temporada, por lo que no deja de ser una intriga ver que harán estos Blazers en la postemporada. Será interesante ver si son capaces de desafiar al mundo incluso más de lo que ya lo han hecho.

Pase lo que pase, esta temporada ha sido un verdadero éxito.