Todas las entradas de: BasketAmericano

Eliminatoria: Boston Celtics vs Chicago Bulls

Si allá por los meses de septiembre u octubre nos hubiesen dicho que, en los playoffs que van a empezar este sábado, iba a darse una eliminatoria entre estos dos equipos, lo más probable es que hubiésemos optado por pensar que sería aquella que enfrenta al seed 3 contra el seed 6 de la conferencia, o incluso al 4º contra el 5º. Pero, sin embargo, la Regular Season ha ido sorprendentemente bien por Boston, y, por otro lado, nuevamente decepcionante por el equipo de Chicago.

Ambos equipos obtuvieron un gran premio en la Free Agency de este verano: Al Horford para los de Brad Stevens, y la sorprendente firma de Dwyane Wade para acompañar a Jimmy Butler al frente de los desorganizados Bulls de Hoiberg. Debido a ello, los objetivos para la temporada regular fueron actualizados, y pasaron a ser luchar por un top 3 y un, algo más difícil, top 5 de conferencia, respectivamente.

Los resultados están a la vista, aunque si bien no sería justo obviar el ‘regalo’ que el equipo de Lebron James, el gran favorito a llevarse la conferencia sin ninguna duda, hizo al equipo liderado por un increíble Isaiah Thomas, durante la última semana (4 derrotas seguidas, una de ellas desperdiciando una ventaja de 26 puntos en el 4Q, y en 2 de ellas con descanso del big three).

Resulta imposible realizar un análisis de una eliminatoria con los Celtics presentes y no dedicarle, por lo menos, un párrafo al año, añazo, de Isaiah Thomas. Sin lugar a dudas, se ha consagrado ya no solo como el líder del equipo y abanderado del proyecto de Danny Ainge, si no como una estrella de primera línea en la NBA. Una auténtica máquina de anotar, desde cualquier zona del campo y con gran facilidad para sacar faltas. Solo superado por Westbrook e igualado con James Harden en puntos por partido, puede presumir de ser apodado como King in the 4th debido al gran número de partidos en los que se ha hecho amo y señor del cuarto decisivo en el baloncesto. Su gran déficit va ligado a su llamativo tamaño (1,75 cm), la defensa. En un quinteto con grandes especialistas defensivos (Al Horford, Crowder, Smart y Avery Bradley), los entrenadores rivales insisten continuamente en sobrecargar los ataques por su zona, viéndose superado en un gran número de ellas.

Por el lado rival, Chicago puede presumir de contar con el mayor talento individual de los equipos que no han conseguido la ventaja de campo en esta postemporada, Jimmy Butler. Absolutamente merecido titular en el All star de este año, es un jugador con capacidad para destacar en ambas partes de la cancha, siendo además un buen reboteador y asistente. Uno de esos jugadores imparables cuando encuentran su sitio en el partido, supone la gran esperanza de su equipo para dar más de un susto en esta eliminatoria. Acompañado de Wade (un auténtico veterano en estas semanas, con hasta 3 anillos en Miami) y de un gran argumento de peso para Chicago como es el de ser el tercer mejor equipo reboteador de la liga, faceta que es la gran losa en el equipo rival. Argumento que podría haber sido todavía mas potente de haber mantenido al ala-pívot Taj Gibson en el roster y no haberlo regalado a Oklahoma junto a McDermott. La pareja interior Robin Lopez-Taj Gibson fue un dolor de cabeza para los Celtics en los 3 partidos en los que se vieron las caras, mientras que en el último duelo, el que afrontaron con las plantillas actuales, fue una victoria clara y fácil para Boston.

Sin lugar a dudas, de que Brad Stevens sepa minimizar estas 3 amenazas, tanto invididuales (Jimmy+Wade), como colectivas (el rebote en un equipo tan débil ahí como los Celtics) dependerá lo que esta eliminatoria aguante viva. No solo Robin Lopez, el center titular de los Bulls, será un quebradero de cabeza en los balones rebotados, si no que a él se le unen otras caras como la del sophmore Bobby Portis, Nikola Mirotic, el brasileño Felicio desde el banquillo y el ya mencionado Jimmy Butler. Ninguno de estos últimos tiene la facilidad en el rebote que poseía Taj Gibson, pero ante un equipo débil en el apartado reboteador, podrían ser capaces de mostrar su mejor versión.

Sin embargo, cuando un equipo realiza una temporada de 53 victorias, hay algo más allá de un gran líder o de descansos de tu rival. Brad Stevens ha sabido adaptarse a los distintos objetivos que desde la gerencia le han ido planteando en estos 3 últimos años: entrar a playoffs en 2015 (siendo barrido 4-0 por Cleveland), pelear una 1ª ronda de playoffs en 2016 (perdiendo 4-2 contra Atlanta, con el significante matiz de un Avery Bradley lesionado en el game 1) y conseguir un top 3 este año en el Este que le permita soñar a la afición celtic con un enfrentamiento contra los Cavaliers en las finales de conferencia. El paso puede resultar gigante, pues Boston lleva desde 2012 sin saber lo que es ganar una eliminatoria. Este fantasma puede convertirse en pesadilla para un roster en su mayoría inexperto en estos momentos, pero, sin duda, este debería ser el año en el que empezar a ser tratado como una amenaza real en estos meses de competición. Han sabido ir de menos a más a lo largo del año, sacando un gran rendimiento del banquillo con jugadores como Marcus Smart, Olynyk, Gerald Green o el novato Jaylen Brown, que cuenta con la confianza tanto del entrenador como de los fans. Si antes hablábamos del punto débil de este equipo, los Celtics tendrían que explotar el del rival, que es su lentitud a lo largo de la cancha, y con jugadores como los justamente mencionados, bastante ágiles y rápidos a la contra, deberían ser capaces de sacar muchos puntos por ahí.

Boston y Chicago se han enfrentado 4 veces a lo largo del año, con un reparto de 2 victorias para cada uno, y a priori, ni para los Celtics debería resultar un paseo en 4 partidos este cruce, ni los Bulls deberían ser capaces de dar la campanada. Isaiah contra Jimmy, Stevens contra Hoiberg, Bradley contra Wade, la rapidez y el contraataque contra la lucha en el rebote. Las cartas están sobre la mesa, ahora solo queda sentarse, disfrutar de la eliminatoria y que cada equipo imagine cual es su techo.

Oklahoma City Thunder

En Oklahoma City les ha tocado vivir una temporada de emociones fuertes, tras la más que sonada marcha de Kevin Durant rumbo a los Golden State Warriors, el conjunto dirigido por Billy Donovan ha tenido que hacer borrón y cuenta nueva encomendándose al brutal físico y afán competitivo de Russell Westbrook para seguir instaurados en la zona de Play Off de la NBA.

Todos esperábamos un Westbrook desatado, liderando y soportando totalmente el peso ofensivo de su equipo y nada más lejos de la realidad, la temporada del atlético base ha sido histórica, Russell ha logrado superar el récord de triples dobles de Oscar Robertson y ser el segundo jugador que promedia un triple doble. Sus números están a la vista y pese a las críticas sobre su actitud defensiva y la ayuda de sus compañeros para recoger rebotes sencillos, no se puede negar la estratosférica temporada de Westbrook, que le coloca como principal favorito junto a James Harden en la carrera por el MVP.

Los Thunders afrontan esta primera ronda con un par de caras relativamente recientes, como son las de Doug McDermott y Taj Gibson. Un movimiento alabado por la gran mayoría de voces cercanas a la NBA y por un precio más que asequible (Morrow, Payne y Lauvergne pusieron rumbo a Chicago). Por lo que por el momento parece un claro acierto de Jim Nylan.

McDermott ha conseguido aportar ese peligro desde el perímetro que tanto necesitaban los de Oklahoma City, pero sus actuaciones han sido cuanto menos irregulares y sus prestaciones han bajado ligeramente respecto a su versión de los Chicago Bulls. Debe conseguir afianzar su peso ofensivo en el equipo y lograr ser una amenaza, su capacidad desde el perímetro junto a la de Abrines es uno de los bienes que más deben buscar.

Por su parte, Gibson es esa clase de jugador que no brilla demasiado pero todo entrenador quiere en su equipo, un ala-pívot que realiza las labores oscuras tan necesarias para un equipo, trabajando en defensa y aportando capacidad reboteadora y consistencia al equipo.

El gran problema de Donovan llega con el banquillo, en un equipo que gira en torno a Westbrook y la ayuda de jugadores como Oladipo o Steven Adams, la segunda unidad de OKC no ha demostrado estar al nivel por el momento, lo que ha provocado que los titulares jueguen una alta cantidad de minutos, algo que podría pasarles factura en Play Off. Abrines, Sabonis, Christon o Jeremi Grant son jugadores con recursos pero no están demostrando estar a la altura de un equipo que quiere competir en Play Off. El jugador que más aporta desde el banquillo es sin duda el bueno de Enes Kanter, ofensivamente es un jugador muy capaz pero su defensa es una losa muy pesada, bajo mi criterio, estamos ante uno de los peores defensores interiores de la liga.

Por otra parte, la temporada de Oladipo ha sido correcta pero discreta, con actuaciones irregulares y sin mostrar una esperada progresión, mientras Adams tampoco ha logrado mostrar ese poderío bajo las tableros y lograr demostrar que su renovación por 25 millones al año era más que justificada.

Junto a ellos, André Roberson será otra de las principales piezas responsables del éxito o fracaso de la franquicia, principalmente en la primera ronda de Play Off contra los Houston Rockets, su defensa sobre James Harden se antoja vital.

Es claro que el equipo de Donovan gira totalmente en torno a la figura de Russell Westbrook, pero jugártelo todo a una sola carta es una opción tremendamente arriesgada en postemporada, más cuando en primera ronda te enfrentas a uno de los equipos más competitivos y con una figura como Harden tan determinante como la de Westbrook. La plantilla es justa, las ayudas desde el banquillo no terminan de funcionar y parece claro que estos Thunder sin el rey del triple-doble serían un equipo bastante alejado de encontrarse entre los ocho mejores de su conferencia.

Por OKC la consigna parece clara, encomendarse a su jugador estrella y tratar de obrar el milagro. Desde luego parece una tarea complicada, pero cuándo un jugador bate los registros históricos de triple-doble y termina promediando esos números, lo último que debemos hacer es subestimarlos y no darles cuanto menos el beneficio de la duda.

Milwaukee Bucks

La temporada empezó con los ánimos por los suelos en Wisconsin. La pérdida de una pieza capital como la de Khris Middleton para 3/4 de la temporada a finales de Septiembre en plena pre-season hizo temer que después de un decepcionante curso 2015/16 lo peor estaba por llegar. El aficionado sufrió un golpe durísimo, y si bien antes de la lesión la opinión mayoritaria era de que el equipo estaría por encima de las 39.5 victorias que calculaban las casas de apuestas, esa opinión cambió por completo después de conocer la noticia, y cuanto menos 1 de cada 2 aficionados no veían a Milwaukee capaz de alcanzar las 37 victorias que les profetizaban desde Las Vegas.

 Relativamente pronto, a finales de Noviembre, se vio que no tendría porqué ser así, especialmente valorando cómo el equipo competía contra verdaderos huesos como Warriors, Cavaliers o Spurs y cómo su defensa funcionaba en finales ajustados contra grandes equipos. Varios factores fueron determinantes para conseguir superar las razonablemente nada optimistas previsiones y no solo alcanzar la post-season, sino encima como 6º clasificado y con un récord ligeramente superior al 50% de victorias. El mayor de todos esos factores fue, es, y muy posiblemente seguirá siendo el griego Giannis Antetokounmpo.

 Convertido ya por derecho propio en el jugador franquicia incuestionable de los Bucks, The Greek Freak ha continuado con su increíble progresión volviendo a mejorar su aportación en prácticamente todos los apartados estadísticos (salvo en sus ya conocidos “debe”, las pérdidas y los tiros fuera de la zona). Su impacto ha sido capital ya fuese subiendo siempre la bola en ataque cual base, una versión que vimos más a finales de la temporada anterior y a principios de la 2016/17, como en su versión de delegar más en otros la dirección y volviendo la vista a su posición natural de 3-4, que hemos visto más recientemente coincidiendo con el aumento de responsabilidades del rookie Malcolm Brogdon (dada la irregular aportación aunque siempre constante en el esfuerzo de Matthew Dellavedova) y la vuelta a las pistas de Khris Middleton.

 Sus estadísticas, sus sorprendentes récords con apenas 22 años, sus condiciones nunca vistas, su inagotable esfuerzo y dedicación en ambos lados de la cancha y el buen momento del equipo le llevaron a ser seleccionado como All-Star titular. No se veía algo así en Milwaukee desde hacía más de 30 años, ayudado en parte por coincidir su clímax de juego con la fase de votaciones para el fin de semana de las estrellas, si hay una jugada que represente este momento de forma, esa sería su primer buzzer-beater, ejecutado en el Madison Square Garden apenas comenzado 2017.

 Siendo Giannis ya por fin amo y señor en Milwaukee y con una extensión de contrato de 100 millones en 4 años firmada a tal efecto poco antes que se conociese la lesión de Middleton todavía en pre-temporada, son varios los nombres que hay que mencionar como escuderos de primer orden que coincideron con las mejores rachas en el juego de la franquicia en un año irregular en general, siendo siempre el griego la base sobre la que asentar cualquier éxito.

El primero es Jabari Parker, quien acompañó perfectamente en ataque al unicornio del mar Egeo durante toda la temporada a la vez que el equipo iba cogiendo ritmo y forma, aportando en esta su última fase un juego muy rápido, físico y rocoso que le iba como anillo al dedo al equipo especialmente en la transición rápida que tanto gusta a Jason Kidd después de una buena defensa, y que acabó fatídicamente con una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, la segunda en la misma rodilla y la misma lesión que ya le mantuvo apartado de las canchas por prácticamente 1 año entero en 2015. Ocurrió en el mismo partido en que volvía Khris Middleton. Todo un drama con un curioso timing que merece un artículo aparte.

 Apenas estábamos en Febrero, el equipo iba mejor que nunca con mayores responsabilidades asignadas a Brogdon y el esfuerzo defensivo de Parker, y en un solo pestañeo, de sumar un activo valiosísimo a algo que parecía funcionar, se pasó a que había que volver a empezar a aclimatarse y rodar, perdiendo dramáticamente al que hasta entonces era el segundo de a bordo en el proceso. Kidd decidió en esa situación sacar a un todavía bastante verde Thon Maker del ostracismo donde había estado hasta ese momento el 10º pick del draft y darle la titularidad, que aunque con escasos minutos (cada vez más), seguían siendo muchos más de los disputados hasta ese momento. Maker apareció en escena en detrimento de un John Henson otra vez muy irregular que nunca ha acabado de ganarse la confianza del headcoach pese a funcionar mejor en defensa que cualquiera de los demás centers del equipo. Se mantuvo también a un más que rentable Tony Snell como escolta titular (nadie se acuerda ya de Michael Carter-Williams en Milwaukee, al menos para bien), y en definitiva se hicieron varios ajustes que solo fueron posibles gracias principalmente a la versatilidad de Antetokounmpo -que ha llegado a jugar de pívot algunos mintuos- y la buena defensa de Middleton enfrentando a aleros rivales.

 La sociedad Monroe-Brogdon estaba funcionando perfectamente y Moose parecía ser bastante más efectivo desde el banquillo aunque luego sus minutos estuviesen siempre por encima de los 20. La aportación durante todo el año del pick 36 del último draft, Malcolm “The President” Brogdon, ha sido constante e incluso determinante en varios momentos clutch de la temporada, mostrándose como una opción más que interesante para anotar en momentos clave o de atasco, algo que en Milwaukee primero dependió de Giannis y Jabari, y luego del griego y de Middleton, siendo el heleno poco fiable en estas situaciones cuando requieren de tiros alejados de la zona. Graduado con honores después de completar el ciclo universitario completo, la misma razón que parece le hizo ser escogido en una posición tan baja, el tener 23 años, parece que también afectó a su capacidad para comportarse cual veterano demostrando una madurez natural tanto dentro como fuera de la cancha y revelándose como un jugador serio, responsable, físico, centrado en la defensa, con buena asociación y resolutivo anotando en momentos importantes desde cualquier distancia.

 Nadie se sorprendió cuando se confirmó que Milwaukee competía en los partidos en medida que lo hacía Middleton, lo que prácticamente nadie se esperaba es que la máquina se pusiese a punto tan pronto y, habiendo vuelto a las canchas a principios de Febrero, fue en Marzo donde los Bucks definitivamente se destacaron entre el grupo perseguidor de la conferencia este ganando 14 partidos en ese mes de especial dificultad dadas las giras de hasta 6 partidos por el oeste (14-4 fue el balance final). La vuelta del más operativo Middleton coincidió con las actuaciones notables de diversos secundarios, como por ejemplo de el constante Tony Snell, de el concienciado Michael Beasley, de el recientemente adquirido Spencer Hawes o de el veteranísimo Jason Terry, que ha sido de mucho valor en el vestuario durante toda la temporada, en clara sintonía con Kidd, ejerciendo de “enlace” entre el staff técnico y los jugadores, y prácticamente ya confirmado como el portavoz del sentir del grupo.

 Después de un inicio titubeante y de minutos restringidos ya que fueron casi 5 meses sin jugar un partido, Khris Middleton se confirmó como el pegamento necesario para que todas las rotaciones de Kidd, que no son pocas, acabasen funcionando. Dotado de una soberbia capacidad para rellenar diversos huecos tanto en ataque como en defensa, es en el de la anotación y el clutch donde más le va a necesitar el equipo, máxime tras la trágica pérdida de Parker. Desde su vuelta ha sido claramente el termómetro con el que tomar la temperatura al equipo, y un día malo suyo en el tiro se hace muy cuesta arriba para el resto de compañeros.

 En ese magnífico Marzo y con los buenos resultados previamente cosechados todavía con Jabari después del rodaje inicial, los Bucks recorrieron mucho del camino que les ha llevado a estos Playoffs, pero han llegado al parecer aún con dudas, pues Marzo ya quedó atrás y el equipo con la breve ausencia de Brogdon (que ha afectado especialmente a Monroe) y el bajo rendimiento de Middleton en los últimos partidos ha despertado viejos fantasmas, completamente justificados, que acuden a los tópicos de “equipo joven”, “adaptación”, y “mala suerte con las lesiones” que no por tópicos dejan de ser verdad, pero que también para los más impacientes se puede ver reflejados en el slogan de la franquicia (#OwnTheFuture) como si todos los éxitos siempre estuviesen por llegar volando en el universo de la probabilidad y nunca aterrizando en el presente.

 Todavía capaces de lo mejor y de lo peor, ver a este equipo joven compitiendo en la post-temporada es sin duda una propuesta más que atractiva para cualquier espectador, especialmente con Giannis como protagonista en la ecuación. Viendo cómo se ha competido en situaciones de exigencia, hay cabida para la esperanza en hacer un buen papel. En el resultado final del curso hay que darle reconocimiento a las diferentes malas temporadas -algunas más esperadas que otras- de los competidores directos en la “zona media” de la conferencia “débil”, pero ahora tendremos la oportunidad por fin de ver cómo la estrella de Milwaukee se aplica en su rol de All-Star en unos Playoffs, comprobaremos si Middleton recupera su versión de Marzo o incluso la mejora, observaremos si Brogdon sigue igual de impasible, si hacen aparición esos secundarios en principio inesperados y en definitiva, intentaremos disfrutar de la incertidumbre de ver cómo los Milwaukee Bucks se siguen labrando su future superando las adversidades a golpe de cincel, pues Atenas no se construyó en un día.

VCU Rams

  • Conferencia: Atlantic 10Resultado de imagen de vcu rams basketball
  • Localización: Richmond, Virginia
  • Pabellón: Siegel Center
  • Entrenador: Will Wade

Temporada 2016/17

  • Regular season: 26-8 (14-4 A-10)
  • A-10 Tournament: Semifinales ante Rhode Island

Por Borja Bona (@Bergeron40)

 

Uno de los tres representantes de la Atlantic 1o en este March Madness. Septima consecutiva para los Rams de las dieciseis presencias en la historia del programa.

Con un record de 26-8 los pupilos de Will Wade, en su segunda temporada como entrenador jefe no ha podido llevarse el torneo de conferencia perdiendo en la final ante Rhode Island.

Resultado de imagen de jequan lewis will wade

Un equipo veterano que tiene que demostrar su capacidad defensiva igual que la msotró durante la temporada. Liderados por JeQuan Lewis como su máxima referencia en ataque acompañado por Mo-Alie Cox como el mejor defensor del equipo y seleccionado en el mejor quinteto defensivo de la Atlantic-10. Justin Tillman ha mostrado este año su mejor versión. 11 dobles-dobles de los 16 total que tiene en su carrera y dejando claro que es un gran matador. Otra clave es su profundidad de banquillo. Hasta diez jugadores presentan un promedio de más de diez minutos por partido. El problema que tienen es su poca aportación en la anotación desde más allá del arco en un baloncesto cada vez más propenso a tirar desde fuera.

Una de las jugadas de la temporada nos la dieron los Rams cuando a falta de cuatro decimas y perdiendo de uno Lewis saca una falta y consigue, con los dos tiros libres, una victoria milagrosa ante George Washington.

Todavía queda cerca aquel histórico año 2011 en el que hicieron historia colándose en la Final Four después de venir del First Four y cargandose a una número uno como Kansas en el Elite Eight.

Es, sin duda, uno de los mid-major  programas más exitosos que hay y su presencia en el torneo de marzo es ya una costumbre. Se enfrentarán en la Región Oeste en Salt Lake City, Utah, a St. Mary´s en la primera ronda. Desde el fantastico 2011 no ha vuelto a pasar más allá de tercera ronda y volverá a ser dificil repetir una hazaña así pero ya sabemos que los milagros ocurren en marzo y los Rams lo saben.

Notre Dame Fighting Irish

  • Conferencia: ACC
  • Localización: South Bend, Indiana
  • Pabellón: Edmund P. Joyce Center
  • Entrenador:  Mike Brey

Temporada 2016/17

  • Regular season: 25-9 (12-6 ACC)
  • ACC Tournament: Subcampeón ante Duke

Por Borja Bona (@Bergeron40)

Otro más de la ACC que se presenta en el March Madness. Los Fighting Irish llegan a la cita de marzo con total merecimiento y siendo uno de los equipos con más química, corazón y mejor entrenados de la competición.

Podemos decir que Mike Brey es uno de los entrenadores que mejor saca rendimiento a sus jugadores y puede sorprender que no estuviera entre los mejores de la temporada. Notre Dame tiene tradición de football y Brey está poniendo el baloncesto al alza en la universidad azul y oro en su decimoseptima temporada.

Un equipo incómodo, veterano y con un estilo de juego muy inteligente explotando sus características al máximo en cada partido. En un non-conference muy serio cosechando solo dos derrotas ante rivales como Purdue y la número uno del país, Villanova sabía que tendría que hacer un gran papel en los partidos de Conferencia para meterse en marzo y así lo hizo llegando al torneo de la ACC con el seed 3. Pasó todas las rondas como “underdog” hasta presentarse en la final y confirmando, por si había alguna duda, su presencia en el Gran Baile.

Confianza es la palabra más repetida por los del estado de Indiana y su máxima expresión es Bonzie Colson. El Junior elegido en el tercer mejor equipo del país puede que sea uno de los jugadores más infravalorados por su tamaño pero es capaz de contrarrestarlo e imponerse a interiores mucho más altos a base de inteligencia, velocidad, dureza y esa garra que atesora y lo hace ser un jugador tan especial.

Por dentro, por fuera, tras rebote ofensivo, en penetración, en transición ofensiva. Promedia un doble-doble siendo el único de toda la NCAA. Con su 1,98 aproximadamente es una locura. Parar a Colson es la gran prueba y objetivo que tendrán sus rivales pero ¿Será suficiente? La respuesta es negativa. Hemos visto como Notre Dame es una orquesta con muy buenos músicos, muy bien afinada y tocando todo tipo de acordes.

Junto con Colson aparecen otros veteranos que conforman el núcleo del equipo. Los Senior Steve Vasturia y V.J Beachum concluyen su etapa universitaria después de una gran contribución y Matt Farrell, un jugador en claro ascenso este año y es, sin duda, uno de los jugadores más divertidos de ver. Agresivo en las penetraciones y siempre amenazando desde el triple el Junior y compañero de habitación de Colson ¿De qué serán capaces estos dos?.

Bajo el radar durante toda el año en la conferencia más competitiva llega en su posible mejor momento a marzo. Como seed 5 en la Región Oeste empezará jugando en Buffalo, New York, ante Princeton en la primera ronda. En esta región puede verse con rivales como Gonzaga, Arizona, Florida State o West Virginia con seeds mejores que los Fighting Irish. Es, sin duda, un equipo muy complicado para ser el quinto cabeza de serie. Su lanzamiento exterior marcará su camino.

Disfrutar, confianza, actitud, corazón, química definen a este equipo que quiere pasar de ese Elite Eight al que llegaron los dos últimos años y fueron eliminados ambas veces por un número uno. No entran en las quinielas para estar en la Final Four como tampoco estaban para llegar a la final de la ACC. ¿Serán capaces de seguir rompiendo pronósticos?

Michigan State Spartans

  • Conferencia: Big Ten
  • Localización: East Lansings, Michigan
  • Pabellón: Breslin Center
  • Entrenador: Tom Izzo

Temporada 2016/17

  • Regular season: 19-14 (10-8 Big Ten)
  • Big Ten Tournament: Cuartos de final ante Minnesota

Por Borja Bona (@Bergeron40)

Los Spartans se han colado finalmente en el Madness y eso ya sabemos lo que significa. Todo puede pasar.

Puede que haya sido la temporada que más dolores de cabeza ha tenido Tom Izzo. Una sangría de lesiones a cada cual más grave ha mermado mucho el año de los de East Lansing que han tenido que reinventarse pero que no ha evitado el peor record (19-14) desde la campaña 95/96. Aún así, llegan a marzo como último representante de la Big Ten y a soñar. Y a olvidar la dolorosa derrota del año pasado en primera ronda ante Middle Tennessee con seed 15.

Es difícil ver a los Spartans con un seed superior a su rival en primera ronda pero dadas las circunstancias era lo esperado. Se enfrentarán a la correosa Miami Florida en primera ronda siendo uno de los partidos más impredecibles de esta primera jornada en los siempre apetecibles encuentros entre seeds 8 y 9. Y si no era suficiente el próximo reto sería el número uno de la Midwest, Kansas, si la derrota de un seed 16 ante un seed 16 continua.

Las lesiones han sido una pesadilla para los Spartans. Primero fueron Gavin Schilling y Ben Carter y más tarde Eron Harris tenía que decir adiós a la temporada también por culpa de la rodilla. El Senior dejó una de las imágenes de la temporada cuando disputó los últimos segundos, aún lesionado y la protección de la rodilla, del partido en el Senior Day besando posteriormente el escudo del centro del campo.

Miles Bridges puede ser una de las buenas noticias . El Freshman, all-american y presumible one-done ha destacado por su capacidad atletica y su futuro NBA parece cercano. Aunque tampoco puedo evitar las lesiones y se llegó a perder hasta siete partidos por una lesión en el tobillo. Esta plaga de lesiones ha hecho que otro freshman como Nick Ward tuviera más peso. El interior ha formado una buena pareja con Kenny Goins y su impacto en este campeonato tendrá que ser importante para las esperanzas de Michigan State. Sobre todo para poder parar la anotación interior de Miami.

Poca profundidad en el frountcourt tienen los de Izzo y deberán ser capaces de controlar los posibles problemas de faltas. Junto a estos aparecen otros dos jugadores de primer año como Josh Langford y Cassius Winston que han ido a más durante la temporada y que han sido importantes para volver a marzo por vigésima vez consecutiva.

Por lo tanto, los Spartans se presentan con un equipo muy joven que ha tenido que ir pasando obstáculos, teniendo que asumir mucha responsabilidad muy rápido por las numerosas bajas en un programa siempre exigente como el del Breslin Center . Los problemas vienen de las bastantes perdidas que cometen por su juventud, principalmente y el porcentaje en los tiros libres tan importantes en un torneo así.